Mariano Carrizo, jefe médico de oncología del laboratorio GSK, conversó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) acerca de la mielofibrosis, sus síntomas, la importancia de la consulta médica y los tratamientos disponibles. “Siempre es recomendable ver al médico, por más que hayas leído, te hayas informado, siempre es muy importante tener la visión y la opinión de un médico”, subrayó.
En relación a los primeros signos de alerta, Carrizo remarcó la necesidad de prestar atención a cambios físicos y acudir a un profesional. “Cada uno de nosotros conocemos nuestro cuerpo y cuando notamos algo raro que nos llama la atención, inmediatamente hacer la consulta al médico”, afirmó, destacando que el diagnóstico oportuno es clave para encarar cualquier tratamiento.
Asimismo, advirtió sobre la confusión de síntomas con otras patologías: “Por ahí pensás que es algo cardíaco y capaz que es del orden del rendimiento. Son distintos síntomas también”, explicó, haciendo hincapié en que una evaluación médica adecuada permite orientar correctamente cada caso.
Sobre el origen de la enfermedad, el especialista fue claro al señalar que no existe una causa definida. “No hay una causa específica y no hay factores de riesgo claramente definidos. A veces nos toca porque nos toca”, sostuvo, aunque mencionó que algunas patologías previas pueden derivar en esta condición.
En ese sentido, detalló: “Hay personas que tienen otra enfermedad como la policitemia vera o una trombocitosis esencial que, con el tiempo, generan una inflamación constante en la médula ósea y eso puede llevar a una mielofibrosis”. No obstante, también aclaró que existen casos primarios que aparecen sin antecedentes.
Carrizo explicó que actualmente existe un tratamiento específico aprobado para pacientes con mielofibrosis con anemia moderada a severa. “Es un medicamento y es un tratamiento específico para mielofibrosis. Hoy está aprobado para pacientes con síntomas que tengan una anemia de moderada a severa”, indicó.
Además, destacó que el tratamiento no solo aborda la anemia: “Cubre no solo el síntoma de la anemia, sino también el resto de los síntomas que tienen los pacientes, como el agrandamiento del bazo o el dolor abdominal”, lo que mejora significativamente la calidad de vida.
Finalmente, el jefe médico explicó cómo se administra el tratamiento y su duración. “Es un tratamiento por vía oral, se toma un comprimido por día, siempre a la misma hora”, detalló, y agregó que su continuidad depende de la evolución del paciente.
En ese marco, concluyó: “Como todo tratamiento de enfermedad crónica, se consume mientras haga efecto y sea eficiente. Todo el tiempo que el paciente se beneficie del medicamento lo sigue recibiendo”, resaltando la importancia del seguimiento médico constante. (www.REALPOLITIK.com.ar)