La venta ilegal de medicamentos por internet mueve cifras millonarias en Argentina y ya no se limita a productos de venta libre. Según un relevamiento del Sindicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos (SAFYB), actualmente se comercializan de manera online medicamentos bajo receta, incluidos ansiolíticos, antibióticos, antihipertensivos y drogas para diabetes y obesidad, pese a que la normativa vigente prohíbe este tipo de operaciones.
El informe, al que accedió REALPOLITIK, expone montos de facturación que muestran la magnitud del negocio y apunta directamente contra las plataformas que permiten estas publicaciones y transacciones digitales, tales como Mercado Libre.
Uno de los casos más impactantes es el de la semaglutida (Ozempic), utilizada para diabetes y pérdida de peso. Según el relevamiento sindical, el medicamento registró ventas online por 46.807 millones de pesos durante mayo de 2026, con un 33 por ciento de las unidades comercializadas por internet.
La lista incluye además medicamentos como atorvastatina, enalapril, clonazepam, alprazolam, metformina y amoxicilina, todos productos que requieren receta médica y control profesional para su dispensa.

El documento elaborado por SAFYB sostiene que el fenómeno representa un salto cualitativo respecto de años anteriores. “La venta libre ilegal ya existía, pero ahora se expandió a medicamentos recetados”, explicaron desde el sindicato.
Entre los productos detectados aparecen:
- Semaglutida (Ozempic): 33 por ciento de venta online y facturación de 46.807 millones de pesos.
- Metformina: 17 por ciento de venta online y 4.358 millones de pesos facturados.
- Salbutamol: 18 por ciento de comercialización online.
- Enalapril: 13 por ciento de ventas online.
- Clonazepam: 9 por ciento vendido por internet.
- Amoxicilina: 14 por ciento de venta online.
El informe remarca que se trata de medicamentos sensibles, muchos de ellos vinculados a tratamientos cardiovasculares, diabetes, salud mental, antibióticos y patologías respiratorias.

Desde el sindicato recuerdan que la venta online de medicamentos se encuentra prohibida por la normativa sanitaria argentina y que incluso hubo acciones judiciales para frenar intentos de flexibilización regulatoria.
Según explicaron fuentes vinculadas a la presentación judicial, una asociación promovió un amparo contra el decreto 70/23, que habilitaba la venta online de medicamentos, logrando una resolución cautelar que suspendió esa posibilidad mientras se analiza el fondo de la cuestión.
Sin embargo, desde SAFYB denuncian que las operaciones continúan realizándose de hecho mediante plataformas digitales y redes de comercialización online.
En ese sentido, el relevamiento apunta indirectamente contra Mercado Libre y cuestiona la falta de controles sobre publicaciones vinculadas a medicamentos bajo receta.

La investigación también describe la dimensión económica del sector farmacéutico argentino. Según el sindicato, el mercado mueve alrededor de 8.000 millones de dólares anuales y posiciona al país como el cuarto mayor consumidor de medicamentos. Además, señala que los primeros 70 laboratorios concentran el 80 por ciento de las ventas.
El informe sostiene además que los medicamentos aumentaron muy por encima de la inflación y de los salarios en los últimos años. Mientras la inflación de 2024 fue del 120 por ciento, los medicamentos recetados habrían subido 260 por ciento y los de venta libre 340 por ciento.
También se advierte que el encarecimiento de los tratamientos provocó una caída en el consumo formal de medicamentos y un incremento en el abandono de tratamientos.

Desde el SAFYB remarcan que comprar medicamentos fuera de farmacias habilitadas implica riesgos sanitarios severos, ya que no existe garantía sobre el origen, la conservación ni la trazabilidad de los productos. “El farmacéutico es quien garantiza la correcta conservación y autenticidad del medicamento”, señala el documento, que además recomienda no adquirir remedios fuera del circuito formal.
Mientras tanto, el crecimiento del mercado paralelo de medicamentos recetados abre nuevos interrogantes sobre los controles estatales, el rol de las plataformas digitales y el negocio multimillonario que se mueve detrás de una actividad expresamente prohibida por la legislación argentina. (www.REALPOLITIK.com.ar)