La crisis en el sistema universitario suma un dato clave que agrava el conflicto: un documento oficial reconoce que el Gobierno nacional aún no transfirió fondos para el funcionamiento de los hospitales universitarios, en medio de denuncias por desfinanciamiento y riesgo de paralización.
El secretario de políticas universitarias reconoció que había mentido. 👇👇👇 https://t.co/ednJoJvJoK
— Silvia Mercado (@SilMercado) May 6, 2026
La confirmación surge de una nota firmada por la Subsecretaría de Políticas Universitarias, dependiente del Ministerio de Capital Humano, donde se admite que la partida específica prevista en el Presupuesto 2026 —por más de $79.763 millones— todavía no fue distribuida entre las instituciones. “Esta asignación de crédito no se encuentra distribuida por institución”, señala el documento oficial.
Además, el texto agrega que recién se están evaluando los criterios para repartir esos fondos, lo que implica que, hasta el momento, ninguna universidad recibió dinero destinado a sostener los hospitales universitarios.
El documento fue enviado como respuesta a un reclamo de la Universidad de Buenos Aires (UBA), en medio de la creciente tensión por la falta de financiamiento. En paralelo, dirigentes y referentes del ámbito universitario salieron a cuestionar la situación.

El vicerrector de la UBA, Emiliano Yacobitti, fue directo: “Llegó la respuesta reconociendo que no se transfirió ni un solo peso para el funcionamiento de los hospitales universitarios”. Y lanzó una frase con tono político: “A confesión de parte… Cumplan la ley”.
Por su parte, la periodista Silvia Mercado sostuvo que el reconocimiento oficial deja en evidencia contradicciones en el discurso del Gobierno: “El secretario de políticas universitarias reconoció que había mentido”.
El punto más sensible del documento es que los fondos sí están contemplados en la ley, pero no ejecutados.
Según se detalla, la planilla anexa al artículo 12 del Presupuesto 2026 establece una asignación específica millonaria para hospitales universitarios. Sin embargo, la falta de distribución concreta impide su uso operativo.
En términos simples: El dinero existe en el papel, pero no llegó a destino.

Este reconocimiento oficial se da en un contexto crítico: universidades y hospitales advierten que, sin financiamiento inmediato, el sistema podría entrar en parálisis en pocas semanas.
La falta de recursos ya impacta en:
El conflicto también se cruza con la discusión por la Ley de Financiamiento Universitario, aún sin aplicación plena, y con reclamos salariales que acumulan fuerte pérdida frente a la inflación.
Con este documento, el debate deja de ser solo político o gremial y pasa a tener respaldo administrativo concreto. La discusión ya no es si hay fondos, sino por qué no se ejecutan.
Mientras tanto, desde el sistema universitario insisten en una definición urgente: Sin transferencia de recursos, el funcionamiento de hospitales y universidades está en riesgo inmediato. (www.REALPOLITIK.com.ar)