Jueves 7 de mayo de 2026

Opinión

Desinformación

La maquinaria invisible detrás del avance extractivista en el Golfo San Matías

07/05/26 | Una investigación revela cómo opera la desinformación climática para legitimar el avance extractivista en el Golfo San Matías.


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Por:
Fabricio Di Giacomo

¿Es el crecimiento de la actividad hidrocarburífera un proceso inevitable y beneficioso? En 2025, el Programa para Combatir la Desinformación Climática impulsado por Roots, una organización del Sur Global, en alianza con CAAD, reunió a 8 organizadores comunitarios de distintos países que han experimentado de primera mano los efectos perjudiciales de la desinformación climática en sus comunidades.

Uno de esos trabajos, titulado “Narrativas de Desinformación en el Golfo San Matías” se desarrolló en Río Negro, junto a la Multisectorial Golfo San Matías, donde el avance extractivista (que incluye el proyecto Vaca Muerta Oil Sur y megabuques de GNL) se apoya en un dispositivo comunicacional que presenta la expansión fósil como deseable e inevitable. La investigación -centrada en un análisis temporal y comparativo de publicaciones patrocinadas ubicadas en la biblioteca de anuncios de Meta- muestra que ese consenso aparente no surge de un debate público informado, sino de una operación sostenida de desinformación basada en omisiones, repetición de mensajes y amplificación digital.

La investigación identificó una red de portales creados en menos de 1 año (Tiempos Australes, Pulso Sur, Río Negro al Frente, entre otros) con características similares: pocos seguidores, bajo tráfico orgánico, ausencia de periodistas identificables y dominios con registros opacos. Su rasgo central es cómo funcionan: entre junio de 2024 y septiembre de 2025 realizaron cerca de 200 anuncios pagos, con una inversión estimada de entre 3,5 y 4,2 millones de pesos y un alcance de 10 a 12 millones de impresiones. Esto les permite alcanzar masividad sin audiencia real, desplazando el debate público e invisibilizando las voces locales.

Cómo opera la desinformación climática

Los contenidos repiten una misma línea: empleo, desarrollo, infraestructura y orgullo provincial asociados a la expansión hidrocarburífera. La reiteración sostenida construye una apariencia de diversidad informativa y de consenso social. Este comportamiento se asemeja a lo que a nivel internacional se denomina pink slime journalism: sitios que simulan anclaje comunitario mientras operan como vehículos multiplicadores de propaganda que amplifican agendas específicas.

El contraste con procesos anteriores es destacable. Entre 1995 y 1999, frente a intentos similares de avance hidrocarburífero, la respuesta social se organizó en un entorno territorial y comunitario que derivó en la Ley 3308, que protegió el Golfo durante más de dos décadas. Hoy, en cambio, la disputa se desarrolla en un escenario atravesado por plataformas digitales capaces de intervenir en la construcción del sentido común en tiempo real.

Si definimos desinformación climática, la entendemos como la difusión de contenidos que niegan o distorsionan el cambio climático, su origen humano o la urgencia de actuar. Incluye la manipulación -por omisión o selección sesgada- de datos científicos para debilitar la confianza en la ciencia, las instituciones y las soluciones climáticas, así como la promoción engañosa de acciones que aparentan ser sostenibles pero en realidad contribuyen al calentamiento global o contradicen el consenso científico. En este contexto, lo hallado no se basa solamente en datos falsos, sino en la omisión de conflictos y riesgos, y en la exaltación de beneficios falsos.

Esta dinámica comunicacional desplaza la memoria de organización territorial y la reemplaza por un relato que se consolida por saturación. Por otro lado, los discursos del gobierno provincial, las campañas institucionales de empresas como YPF y los contenidos de estos portales parecen estar alineados a estas narrativas. Sin necesidad de una coordinación explícita o comprobable, el efecto es la consolidación de una narrativa homogénea que refuerza la aceptación social del modelo extractivista sin haber tenido una consulta o representación real de las personas que viven allí.

El caso del Golfo San Matías muestra que la desinformación climática opera como una maquinaria comunicacional perversa que interviene en el plano económico, político, cultural y emocional. En un contexto de crisis económica, los discursos de desarrollo y empleo apelan a necesidades reales, al mismo tiempo que desplazan a las comunidades y voces que cuestionan el avance hidrocarburífero basadas en información cientifica.

El patrón sostenido de creación de medios, la repetición de mensajes y la sincronización con momentos clave de los proyectos, difícilmente puedan explicarse como hechos aislados. La investigación realizada señala la existencia de una operación de comunicación a gran escala que, bajo apariencia de pluralidad, busca instalar el avance extractivo como una normalidad aceptable. Para las comunidades costeras que históricamente han defendido el territorio, este proceso implica una disputa por la percepción, la identidad y la capacidad de intervenir en las decisiones sobre su propio futuro.


(*) Fabricio Di Giacomo es un referente destacado de la Multisectorial Golfo San Matías y activista ambiental residente en Las Grutas, Río Negro.

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