Sábado 9 de mayo de 2026

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Ministerio de Seguridad

Mendoza: Condiciones infrahumanas de trabajo en Complejo Penitenciario Federal

09/05/26 | Agentes del Servicio Penitenciario Federal trabajan con chalecos vencidos, entre ratas y cloacas, con recargos impagos y sin comunicación.


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El Complejo Penitenciario Federal VI de Luján de Cuyo, en Mendoza, quedó envuelto en una grave denuncia interna que expone condiciones extremas de trabajo, abandono operativo y riesgos sanitarios que afectan al personal encargado de la seguridad externa del establecimiento.

La denuncia llegó a REALPOLITIK acompañada de fotografías y videos que, según los denunciantes, evidencian el deterioro de las instalaciones y las condiciones en las que desempeñan sus tareas diarias los agentes del Servicio Penitenciario Federal (SPF).

“Les escribo desde las sombras porque si doy mi nombre, mi carrera se termina. Somos el personal que cuida el perímetro del Complejo Federal VI y lo que vivimos no es trabajo, es tortura”, explica la fuente a este medio.

Entre los puntos más graves señalados aparece el uso obligatorio de chalecos antibalas presuntamente vencidos desde hace más de una década. “En un enfrentamiento, somos carne de cañón; el Estado nos manda a morir con equipo que es puro plástico inservible”, afirmaron.

Los denunciantes también describieron un cuadro de insalubridad extrema en los puestos de vigilancia. Según relataron, las garitas presentan presencia de ratas, olores cloacales permanentes y condiciones incompatibles con cualquier estándar básico de higiene y seguridad laboral.

“El olor a cloaca es tan insoportable que no se puede respirar, pero nos obligan a quedarnos ahí 12 horas. Tememos morir de hantavirus o cualquier infección antes que por un disparo”, aseguraron.

A esto se suman extensas jornadas laborales y recargos de 12 horas que, según la denuncia, no serían abonados. Los agentes sostienen que la sobrecarga laboral les impide incluso desarrollar otra actividad para complementar ingresos, generando una situación de agotamiento físico y mental.

Otro de los puntos cuestionados es la falta de comunicación durante las guardias. Mientras en muchas cárceles del país los internos tienen acceso a teléfonos celulares, en Cuyo el personal penitenciario tiene prohibido utilizarlos durante el servicio y además cuentan con equipos de radio en mal estado.

“Nuestras familias no saben si estamos vivos o muertos durante la guardia porque ni siquiera el equipo de radio funciona bien”, manifestaron.


La situación actual derivó en una denuncia ante el ministerio de Seguridad, que conduce Alejandra Monteoliva.

Un complejo bajo la lupa

El Complejo Penitenciario Federal VI fue inaugurado en 2018 y depende del Servicio Penitenciario Federal. Está ubicado en Luján de Cuyo, Mendoza, y forma parte de la estructura penitenciaria federal bajo la órbita del ministerio de Seguridad nacional, que conduce Alejandra Monteoliva. Actualmente, el SPF es conducido por el inspector General, Fernando Martínez, director nacional del organismo, recientemente allanado por presuntos vínculos con una empresa que provee comida en mal estado a los presos.

El establecimiento fue presentado oficialmente como una unidad moderna, con altos estándares de habitabilidad y tratamiento para personas privadas de libertad. Sin embargo, parte de las instalaciones aún no estarían finalizadas y las denuncias conocidas ahora contrastan fuertemente con aquella presentación institucional.

En ese contexto, las denuncias adquieren una dimensión política sensible. El gobierno de Javier Milei ha sostenido públicamente un discurso de endurecimiento y fortalecimiento de las políticas de seguridad. Sin embargo, puertas adentro del sistema penitenciario federal, los testimonios conocidos por este medio describen un escenario que, al menos en este complejo, pondría en discusión la situación real del personal encargado de sostener la seguridad cotidiana.

“Somos seres humanos, no descartables. Por favor, difundan esto antes de que ocurra una tragedia que se pudo evitar. El Complejo 6 es una bomba de tiempo”, concluyeron. (www.REALPOLITIK.com.ar)

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