Alejandro Crespo, secretario General del Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA), conversó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre el fallo de la Cámara de Apelaciones que ordena a la empresa Fate el pago de salarios caídos. El dirigente calificó la medida como un "alivio" que demuestra el carácter de "lockout ilegal" que lleva adelante la patronal en la planta de San Fernando.
"La Justicia nos da la razón porque entiende que los trabajadores están activos y que la empresa no podía realizar los despidos de esa manera", explicó Crespo. Según el dirigente, la firma intentó forzar renuncias mediante una "extorsión económica cruel", dejando a las familias sin ingresos durante 80 días. "Es un golpe durísimo para trabajadores con 20 o 30 años de fábrica que han construido las ganancias del empresario", señaló.
El titular del SUTNA denunció que el cierre no responde a una crisis real, sino a una maniobra financiera. "Fate tiene un capital de 1.900 millones de dólares. No es una fábrica en quiebra; lo que ocurre es que los empresarios ganan más dinero parando las máquinas y dedicándose a la especulación, comprando bonos o importando productos terminados en lugar de fabricar", sentenció.
Ante la parálisis de la planta, el gremio reclama la intervención del gobierno de la provincia de Buenos Aires. "Estamos pidiendo una reunión con Axel Kicillof para que se acelere el proceso de intervención o se avance con el proyecto de ocupación temporal. Hay que salvaguardar los puestos de trabajo y la única fábrica de neumáticos para camiones y colectivos del país", advirtió Crespo.
El dirigente remarcó que la empresa busca repetir una maniobra similar a la de los años 90: cerrar temporalmente para luego reabrir con una plantilla "totalmente nueva, flexibilizada y sin antigüedad". Para Crespo, la vigencia de la marca y su capitalización demuestran que la firma tiene liquidez suficiente para funcionar sin necesidad de inversiones externas.
Finalmente, adelantó que la próxima semana se intensificarán las medidas de fuerza y que el conflicto ha escalado al ámbito internacional con la intervención del Ministerio de Industria de Brasil. "No podemos quedar dependiendo totalmente de países extranjeros. Esta es una lucha para defender el trabajo argentino y la soberanía industrial", concluyó. (