La disputa judicial en la causa por abuso sexual contra el intendente de la municipalidad de La Matanza, Fernando Espinoza, sumó un nuevo capítulo. Melody Rakauskas, denunciante y exquerellante en el expediente, presentó un escrito ante la Sala III de la Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional en el que ratificó su intención de sostener la acusación y cuestionó duramente el sobreseimiento dictado a favor del jefe comunal.
La presentación, patrocinada ahora por el abogado Ignacio Barrios, responde además a un planteo realizado por la defensa de Espinoza y busca dejar en claro que la denunciante nunca abandonó la acción penal, pese a los cambios de representación legal que atravesó durante el proceso.
En el escrito, Rakauskas adhirió a la realización de una audiencia oral para discutir el recurso y sostuvo que el eje del expediente debe centrarse en “la validez del apartamiento de la querella, la declaración de falta de acción y el sobreseimiento dictado sin debate oral”.
“La querella no pretende obstaculizar el trámite. Pretende exactamente lo contrario: que el recurso sea tratado, que el apartamiento sea revisado y que la causa pueda continuar hacia el debate oral”, remarcó la presentación judicial a cargo de Ignacio Barrios.
El nuevo escrito también cuestiona que la defensa del intendente incorpore referencias a publicaciones en redes sociales, grabaciones y denuncias paralelas. Según la denunciante, esos elementos buscan “desplazar el centro de gravedad del recurso” hacia aspectos ajenos a la discusión jurídica principal.
“La audiencia no debe convertirse en un debate sobre la vida pública de la víctima, sus redes sociales o su comportamiento emocional frente al proceso. La audiencia debe tratar el recurso”, sostuvo Rakauskas.
En otro tramo del escrito, la denunciante insistió en que la pérdida temporal de patrocinio legal no podía interpretarse como un desistimiento de la acusación. “Lo que importa jurídicamente es que la víctima no desistió. No abandonó. No consintió el sobreseimiento”, afirmó la presentación.

Además, el documento ratifica que la querella considera que existió un proceso de “revictimización” y reclama que cualquier medida de resguardo en la audiencia sea “objetiva, general, proporcional y recíproca”, evitando “mecanismos de estigmatización” contra la denunciante.
La causa contra Espinoza se originó en 2021, cuando Rakauskas denunció ante la Oficina de Violencia Doméstica (OVD) de la Corte Suprema haber sufrido abuso sexual por parte del intendente durante una cena en su domicilio. En mayo de 2024, la jueza María Fabiana Galletti procesó al dirigente peronista por “abuso sexual simple” y “desobediencia”. Sin embargo, en febrero de 2025, la fiscal Mónica Cuñarro solicitó el sobreseimiento, criterio luego acompañado por el fiscal de segunda instancia Mauricio Viera.
Ahora, con una nueva ofensiva judicial, la denunciante busca que Casación revierta el cierre del expediente y permita que la causa avance finalmente hacia un juicio oral y público. (www.REALPOLITIK.com.ar)