El exjefe de Gobierno porteño Aníbal Ibarra dialogó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre la situación política y económica del país, el impacto del denominado “caso Adorni”, la fragmentación del peronismo en la Ciudad de Buenos Aires y el rol de la justicia federal en causas contra dirigentes del campo popular.
En el inicio de la entrevista, Ibarra se refirió al escándalo que involucra al vocero presidencial y sostuvo que el gobierno atraviesa un fuerte desgaste político. "El gobierno nos está ayudando desde hace mucho tiempo a un desmantelamiento del estado, aplica la motosierra a cuestiones esenciales", afirmó, al tiempo que remarcó que las políticas de ajuste “no comenzaron ahora” y que el oficialismo “las reivindica”.
Consultado sobre el impacto mediático y político del caso, el exmandatario porteño consideró que el oficialismo cometió un error estratégico al sostener al funcionario. "Yo creo que fue un error de ellos no hacerlo renunciar a Adorni", aseguró. Y agregó: "Mientras lo defiendan, cada vez le aparecen más cosas. Y esto está en tapa de los diarios, en todas las redes, en los medios de comunicación".
En esa línea, sostuvo que la situación económica agrava el escenario para el gobierno nacional. "La gente está en verdaderos problemas, la clase media se está desfinanciando, está gastando sus ahorros para pagar gastos corrientes", señaló. Además, destacó que las denuncias vinculadas a viajes, inmuebles y gastos millonarios generan un fuerte impacto social: "La verdad es que eso a la gente le entra directo".
Al analizar el panorama político de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Ibarra rechazó que el electorado porteño haya sido históricamente de derecha. "No siempre el electorado porteño votó derecha. En su momento yo gané y no era derecha, al contrario", recordó.
Sin embargo, reconoció que en las últimas décadas ese espacio político logró consolidarse. "La derecha ha tenido la inteligencia de poder captar esos votos y nosotros hemos tenido dificultades para sostenerlos, retenerlos o recuperarlos", explicó. En relación a Manuel Adorni, opinó que su imagen quedó seriamente dañada: "Yo creo que hoy si Adorni se presentara no tendría éxito".
Más adelante, el exjefe de Gobierno se refirió a la situación interna del peronismo porteño y describió un escenario dividido. "El peronismo está, como en muchos distritos, fragmentado", expresó. En ese sentido, detalló que existen distintos sectores y referencias políticas que todavía no logran confluir en un mismo armado electoral.
"No hay ningún líder que pueda hasta este momento hacer confluir en un mismo espacio electoral a todo el peronismo", afirmó. De todos modos, se mostró esperanzado respecto al futuro: "Espero que la película no sea lo mismo".
Consultado sobre el dirigente Leandro Santoro, Ibarra descartó que haya alcanzado un techo electoral. "No se puede decir de nadie que en esta Argentina y en la Ciudad de Buenos Aires alguien haya llegado a un techo o haya llegado a un piso", sostuvo.
Además, elogió su perfil político y valoró su persistencia. "Es un gran dirigente, es un gran político que quiere expresar a la ciudadanía porteña", señaló. Y añadió: "Las derrotas también se construyen, se fortalecen. También sirven las derrotas".
Uno de los tramos más duros de la entrevista estuvo vinculado a la situación judicial de Julio De Vido. Ibarra celebró que se le haya otorgado la prisión domiciliaria y cargó contra parte del poder judicial. "Absolutamente. Gran parte de la Justicia federal son operadores políticos en favor de la derecha, sea Macri o sea Milei", lanzó. Luego comparó el caso del exministro con el de un narcotraficante beneficiado con prisión domiciliaria: "Y a Julio De Vido que decían que no. Y tenía 4 años, no 20. Y se había presentado siempre y no se había fugado".
Finalmente, el dirigente consideró que la oposición debe construir un proyecto político claro de cara al futuro. "Es necesario presentarle a la sociedad un proyecto político de gobierno que le dé certidumbre a la familia argentina", remarcó. Y concluyó: "Si uno gana, tiene que llevar adelante ese proyecto. No girar y después hacer otra cosa distinta a las expectativas que se le dieron a la sociedad". (www.REALPOLITIK.com.ar)