El ingeniero agrónomo Javier Preciado Patiño analizó en RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) el complejo escenario que atraviesa el sector agropecuario y el impacto de las políticas fiscales del gobierno nacional. Según el experto, la recaudación por derechos de exportación viene registrando una caída sostenida, situándose en términos reales por debajo de los niveles de 2025, lo que genera un dilema para la administración central sobre la posibilidad de reducir la presión tributaria.
"Estamos en una situación donde la recaudación general cae y el peso de las retenciones dentro de la masa fiscal se va licuando. Aquí surge el dilema: para el agro, esto facilita su eliminación porque el costo fiscal es menor; pero para Economía, que está en un círculo vicioso de ajuste, cada peso cuenta", señaló Preciado Patiño al referirse a los proyectos legislativos que impulsan la quita de estos gravámenes.
En ese sentido, el especialista advirtió sobre el riesgo de una "falta de liquidación" por parte de los productores de soja tras el cierre de mayo. "El productor analiza si le conviene vender con un 24 por ciento de retenciones, costos de combustibles en alza y un tipo de cambio que percibe como atrasado. Si el campo decide esperar, los dólares que el ministro Luis Caputo necesita para junio podrían no entrar", afirmó.
Preciado Patiño también relativizó el impacto directo de las retenciones en la inflación, desplazando el foco hacia el aumento de los insumos y el transporte. "Más impacto tiene la suba del combustible; todo lo que consumimos se mueve en camión y el flete aumentó más del 20 por ciento. El pan sube hoy más por el costo logístico que por el precio del trigo en sí", explicó el ingeniero.
Respecto al consumo de proteína animal, el experto describió un nuevo escenario de equilibrio forzado por el bolsillo del consumidor. "La carne vacuna hoy representa el 40 por ciento del consumo proteico. El argentino promedio ya no puede convalidar precios excesivos y migra hacia el pollo o el cerdo, que se mantienen entre un 30 y un 50 por ciento más baratos", sostuvo.
Por último, remarcó que, si bien la producción fue excelente gracias al clima, la tensión política con el sector gremial del agro es latente. "El gobierno ya ha tenido que 'defoltear' compromisos internacionales para no chocar con las entidades del campo. Hoy la balanza se define por la necesidad de dólares de corto plazo frente a la presión de un aliado político que siente que la ecuación económica ya no cierra", concluyó. (www.REALPOLITIK.com.ar)