Rafael Salinas, chofer de la línea 148, dialogó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre el conflicto que atraviesan los trabajadores tras el cambio de firma de la empresa prestataria del servicio. En medio de reclamos por salarios adeudados, denuncias de amenazas y presencia policial en el predio, el trabajador aseguró que la situación es cada vez más tensa y cuestionó el accionar de los nuevos dueños.
“Han militarizado el predio, está lleno de policías desde el lunes que hay fuerza de seguridad convocada por la empresa para según ellos evitar que nosotros atentemos contra nuestras herramientas de trabajo”, relató Salinas al describir el clima que se vive en la cabecera de la línea. En ese sentido, remarcó que los trabajadores permanecen en la vereda porque “no nos dejan entrar”.
El chofer explicó que la empresa aún mantiene deudas con los trabajadores y sostuvo: “Nos han dado dos adelantos de millones de pesos. Siguen debiendo entre 6 y 8 millones de pesos de la antigüedad”. Además, señaló que desde el primero de mayo retomaron el servicio pese a las malas condiciones laborales.
“No tenemos un techo, no tenemos un baño, no tenemos agua, no tenemos nada. Así y todo, a partir del primero de mayo salimos a trabajar”, afirmó. Según explicó, el reclamo de los trabajadores apuntaba únicamente a mejorar las condiciones mínimas en las cabeceras, especialmente frente a las bajas temperaturas y las lluvias de las últimas semanas.
En esa línea, denunció que la respuesta empresarial fue intimidatoria: “Ante el mínimo reclamo, salió el empresario a amenazarnos a todos y no nos deja entrar”. Asimismo, reveló que comenzaron a circular telegramas de despido: “Hoy ya comentan que hay 45 telegramas, para ellos sobran 100 chóferes”.
Durante la entrevista, Salinas cuestionó duramente la política laboral de la nueva firma y advirtió sobre intentos de avanzar con retiros voluntarios y esquemas laborales irregulares.
“Quieren ajustar. Han estado convocando a todo el personal para promover un retiro voluntario, ofreciéndole en cómodas cuotas un dinero que son dos salarios”, indicó. Además, agregó: “Por un lado quieren reducir en 100 compañeros y por otro lado le proponen a otros trabajar doble turno. Una parte en negro y otra parte en blanco”.
El trabajador aseguró que los empleados siempre estuvieron predispuestos a sostener el funcionamiento del servicio y reclamó la apertura de una mesa de diálogo. “Acá no sobra nadie, lo que faltan son servicios”, sostuvo, y remarcó que el problema central es la falta de unidades para brindar un servicio adecuado.
“La gente nos agradece haber retornado porque es un servicio público imprescindible”, destacó. En ese sentido, insistió en que los trabajadores sólo exigen condiciones básicas: “Lo único que le pedimos es un baño químico, un techito, algo donde los compañeros cuando llegan después de dos horas de manejar tengan donde refugiarse del frío y de la lluvia”.
Por otra parte, Salinas también cuestionó el operativo policial desplegado en el predio de la empresa y apuntó contra el respaldo político que, según denunció, recibe el grupo empresario.
“Nos quiere amedrentar, nos quiere intimidar, nos quiere someter desconociendo los pocos derechos laborales que nos han quedado”, manifestó. Además, agregó: “Están muy empoderados, con un gobierno muy afín que los apoya y los respalda”.
Finalmente, el chofer expresó preocupación por el futuro laboral de sus compañeros y aseguró que continuarán reclamando para preservar las fuentes de trabajo: “Estas problemáticas que hoy inundan el país, estos reclamos, estas situaciones de amenazas, despidos y ajuste, lo estamos pagando nosotros”. (www.REALPOLITIK.com.ar)