Augusto Germán Roux, abogado y voluntario en ensayos clínicos de vacunas contra el COVID-19, conversó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre su experiencia personal con efectos adversos graves, la falta de respuesta institucional por parte de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) y el cuestionamiento global hacia las políticas sanitarias impuestas durante la pandemia.
"Lo que ha sucedido en los últimos años en los ensayos clínicos fue realmente grave. Comencé a observar esto desde mi experiencia propia cuando sufrí eventos adversos que también padece mi hermano. Uno como voluntario dio la vida por el país y el mundo, y hoy tenemos que vivir esto solo por mostrar documentos y alertar sobre las falencias", señaló Roux.
En ese sentido, criticó con dureza el rol del organismo regulador nacional y remarcó que el sistema de farmacovigilancia en Argentina es inexistente o profundamente deficiente. "La ANMAT solamente se había constituido como un órgano auditor donde señalaba falencias, pero no hacía nada. Es un órgano autárquico cuya función principal es la vigilancia sanitaria y el poder de policía, pero no clausura ni sanciona", afirmó.
El letrado vinculó la falta de controles en las vacunas con otros escándalos sanitarios recientes, como las muertes por fentanilo contaminado. "Sabían que existían serias irregularidades en la producción que podían provocar la muerte y solo mandaron una notita. No clausuraron porque HLB Pharma no podría haber participado en licitaciones públicas; había un interés político en el medio", sostuvo.
Roux apuntó además hacia un cambio de paradigma generacional donde la sociedad civil comienza a cuestionar el discurso oficial de los organismos internacionales. "Estamos aprendiendo a cuestionar el estatus quo. Antes nadie cuestionaba las vacunas, pero hoy se está cuestionando la política sanitaria integral. Lo que antes era palabra sagrada, como el origen zoonótico del COVID, hoy está bajo investigación en el Senado de Estados Unidos por encubrimiento", subrayó.
Por último, advirtió sobre los riesgos de la manipulación de información y virus en el contexto de nuevas formas de conflicto global. "Las próximas guerras van a ser informativas, financieras y biológicas. Sin un sistema de alta vigilancia sanitaria, como tienen otros países, la población queda vulnerable frente a intereses espurios de la industria farmacéutica y la negligencia estatal", concluyó. (