Ricardo Cerna, analista económico y estratégico, conversó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre la fragilidad del escenario internacional ante la tensión entre las potencias, el rol de Irán en el mercado energético y las sombrías perspectivas para la economía planetaria si no se alcanza un acuerdo de estabilidad.
"Si las negociaciones entre Estados Unidos y China terminan mal, es probable que tengamos una suba permanente del precio de los hidrocarburos, incluso más alta de la que vemos hoy. Se va a acelerar la inflación, habrá suba de tasas y, en el corto plazo, una recesión machaza a nivel planetario", señaló Cerna al trazar un paralelismo con los choques petroleros de 1973 y 1979.
En ese sentido, explicó que el mundo ya tiene experiencia en estos ciclos de inestabilidad y remarcó que el impacto actual podría ser letal para el crecimiento económico. "Esto ya pasó. En la década del 70, el petróleo saltó de 70 centavos a 35 dólares el barril en diez años. Fue un golpe terrible que disparó inflaciones por todos lados; Estados Unidos llegó a tener más del 20 por ciento anual", afirmó.
El analista también detalló cómo la geopolítica y la geología se entrelazan a través de la "Campana de Hubbert", explicando que el encarecimiento del crudo convencional vuelve rentables métodos más costosos. "Para que el fracking o el sistema Shale, como el de Vaca Muerta, sea rentable, necesitás que el precio del crudo suba. Muchas veces se generan estrangulamientos en la oferta para disparar el precio y autoabastecerse con recursos propios que antes eran caros", sostuvo.
Cerna apuntó además a la situación de Europa y su dependencia energética tras el conflicto en Ucrania. "Europa se pegó un tiro en el pie con las energías renovables y el cierre de centrales nucleares. Al volar los gasoductos North Stream, quedaron en manos de Estados Unidos, que les vende gas licuado entre 15 y 20 veces más caro de lo que lo vendía Rusia", subrayó.
Finalmente, analizó las posturas de los gigantes asiáticos y americanos frente a la posibilidad de paz. "Si la guerra termina hoy, el precio del crudo bajará y habrá un boom de euforia en los mercados, pero es solo una oleada. La realidad es que China es la más interesada en terminar el conflicto porque depende críticamente del petróleo, mientras que no está claro si Estados Unidos tiene el mismo apuro", concluyó. (