La investigadora y activista Tati Restovich conversó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre la pérdida de memoria social respecto de las restricciones y abusos cometidos a nivel global durante la crisis sanitaria del año 2020. En ese sentido, alertó sobre la existencia de una "ingeniería social" coordinada por corporaciones financieras y tecnológicas, y advirtió que el actual avance hacia la digitalización de datos personales y sanitarios representa una "encerrona" que amenaza las libertades individuales.
"Pareciera que la población se olvida de lo disparatado y coactivo que fue todo a partir del 2020. Mi cruzada personal comenzó cuando vi que se les exigía a las criaturas tener la boca tapada en las escuelas, afectando su desarrollo y su salud, tratándolas casi como si estuvieran en Guantánamo", señaló Restovich al cuestionar los discursos oficiales de la época que, según afirmó, corrieron por completo el sentido común.
En esa línea, la investigadora explicó que las medidas de confinamiento y pánico colectivo fueron replicadas de manera milimétrica en todo el planeta a través de un fuerte sesgo informativo. "El 80 o 85 por ciento de los medios hegemónicos de comunicación a nivel mundial están concentrados en manos de fondos como BlackRock y Vanguard, o corporaciones como Palantir y Oracle, que manejan los hilos del mundo y responden a los mismos intereses de quienes generaron los inyectables", argumentó.
Restovich detalló que su proceso de concientización nació a partir de la lectura de literatura sobre geopolítica y el análisis de ensayos previos a la pandemia, como el Evento 201, impulsado por Bill Gates y la Universidad Johns Hopkins. "Cuando nos encerraron, descubrimos junto a mi marido que lo que estábamos viviendo ya figuraba en proyecciones y libros sobre el futuro del mundo escritos muchos años atrás. Todo ha sido parte de una ingeniería social muy potente que llegó hasta el paraje más remoto", sostuvo.
Asimismo, la activista vinculó los mecanismos de control aplicados en 2020 con los planes actuales de los organismos internacionales de salud. "Esto nunca fue estrictamente sanitario, sino político, económico y de control de masas. El pase sanitario del 2020, que te cruzaba datos para dejarte o no cobrar un sueldo, empalma directamente con el Plan de Salud Digital 2030 de la Organización Panamericana de la Salud, que ya fue firmado por las autoridades de salud nacionales y que abarca el período 2024-2028", advirtió.
Por último, remarcó que el fuerte retroceso en los niveles de vacunación en Argentina demuestra que un sector de la sociedad ha comenzado a cuestionar el estatus quo de la ciencia médica y las coacciones gubernamentales. "No milito para ningún partido político ni creo en derechas o izquierdas, me remito a lo que leo en el Boletín Oficial. Nos están llevando hacia el 'gran reseteo' y van a intentar tumbar todo para construir el mundo a su antojo; cuando esta gente adelanta lo que va a hacer, hay que tomárselo en serio", concluyó. (www.REALPOLITIK.com.ar)