El adolescente de 17 años que en 2024 asesinó al playero Bruno Bussanich en Rosario volvió a ser detenido este fin de semana tras un operativo policial realizado en la zona de Colastiné y Blomberg, en medio de denuncias por detonaciones de arma de fuego. La Justicia dispuso ahora una prisión preventiva por 60 días.
El joven, identificado por sus iniciales D.M.G., había sido declarado no punible por el crimen ocurrido cuando tenía 15 años, uno de los casos más impactantes de la ola de violencia narco que sacudió a Rosario el año pasado.
El procedimiento fue realizado por personal de la Unidad Regional II – C.R.E., que patrullaba la zona tras llamados de vecinos alertando disparos durante la madrugada del domingo.
Al llegar al lugar, los efectivos identificaron a tres jóvenes:
Durante la requisa, la Policía secuestró una pistola Bersa calibre .380, con un cargador colocado con ocho cartuchos y otro cargador adicional con 12 municiones.
Según el parte oficial, se realizó además un rastrillaje en la zona para buscar vainas servidas o daños balísticos, aunque los resultados fueron negativos.

La audiencia judicial concluyó este lunes y la jueza Dolores Aguirre Guarrochena resolvió dictar la prisión preventiva para los dos menores involucrados hasta el próximo 17 de julio.
La medida será cumplida en el Centro Especializado de Responsabilidad Penal Juvenil (CERJP), ex IRAR.
Ambos quedaron imputados por el delito de portación de arma de fuego de guerra en calidad de coautores.
El nombre de D.M.G. tomó notoriedad pública en marzo de 2024, cuando fue identificado como el autor material del asesinato de Bruno Bussanich, el joven playero de 25 años ejecutado a tiros en una estación de servicio de Rosario.
La investigación judicial determinó que el crimen había sido ordenado desde la cárcel de Coronda en medio de la escalada narcocriminal que atravesaba la ciudad.
En aquel momento, el adolescente confesó haber cometido el ataque por encargo del narco conocido como “Chuky Monedita” y aseguró haber cobrado 400 mil pesos por el homicidio.
También declaró que tenía la orden de dispararle “a cualquiera” y que Bussanich fue simplemente la primera persona que encontró.
No es la primera vez que el adolescente vuelve a quedar bajo la lupa judicial después del crimen del playero.
En noviembre de 2025, la Policía santafesina lo encontró nuevamente en Rosario con 16 bochas de cocaína listas para comercialización, pese a que la Justicia provincial había ordenado previamente su traslado fuera de Santa Fe.
Sin embargo, por razones que aún no fueron aclaradas oficialmente, el joven permaneció en libertad hasta esta nueva detención.
El caso vuelve a abrir el debate sobre la situación de los menores involucrados en delitos graves, la reincidencia y los límites del sistema penal juvenil frente al avance de la violencia narco en Rosario. (www.REALPOLITIK.com.ar)