Mientras el ministro de Salud de la provincia de Buenos Aires, Nicolás Kreplak, multiplica en redes sociales sus mensajes sobre la defensa del sistema sanitario y los derechos de los trabajadores, miles de becarios que sostienen hospitales públicos de la provincia denuncian una realidad completamente distinta puertas adentro: precarización laboral, salarios de pobreza, persecución, amenazas y presuntos manejos discrecionales en los pases a planta permanente.
La situación involucra a trabajadores incorporados bajo el esquema denominado “Becas Plan de Capacitación Sanitaria”, una modalidad creada durante la pandemia y que, según denuncian los propios afectados, se transformó en una estructura laboral permanente sin reconocimiento de derechos básicos.
“¿A quién van a capacitar durante cinco años?”, cuestionó uno de los trabajadores que se contactó con REALPOLITIK. “La beca es un disfraz. Trabajamos igual que cualquier empleado de planta: hacemos 30 horas semanales, cumplimos funciones esenciales y hasta tenemos recibos de sueldo”.
Los testimonios recolectados por este medio describen un cuadro extendido en hospitales bonaerenses donde enfermeros, administrativos, personal de limpieza, mantenimiento, farmacia y seguridad sostienen tareas diarias cobrando entre 450 mil y 700 mil pesos mensuales, sin estabilidad laboral ni aportes jubilatorios.
“Los remedios los entrega un administrativo y una farmacéutica, las enfermeras los aplican, el personal de limpieza mantiene las habitaciones y el personal de seguridad cuida los hospitales. Todos precarizados”, relató una de las fuentes.
La denuncia apunta directamente contra la gestión del gobernador Axel Kicillof y del ministro Nicolás Kreplak. Según afirman, la precarización ya lleva más de cinco años y el problema se profundiza por la ausencia de respuestas oficiales y el silencio sindical.
Uno de los focos de mayor malestar aparece en torno a los presuntos manejos discrecionales dentro de los pases a planta permanente.
De acuerdo con testimonios enviados a REALPOLITIK, trabajadores administrativos aseguran observar cómo personas recientemente incorporadas acceden rápidamente a cargos formales mientras miles de becarios históricos continúan bajo modalidades precarias.
“Vemos llegar gente nueva y el trámite sale rapidísimo. ‘A mí me manda tal’, ‘yo vengo de municipio’, ‘yo soy de Kreplak’. Y mientras tanto el que hace cinco años sostiene el sistema sigue en negro”, denunció uno de los trabajadores.
En chats internos aportados a este medio, empleados del sistema sanitario expresaron su indignación ante situaciones que consideran injustas. “Una becada hizo entrar a su marido y le dieron planta transitoria directamente”, sostuvo una trabajadora. Otra agregó: “La gente nueva entra directo a planta mientras nosotros seguimos esperando”.
La documentación enviada incluye además recibos de sueldo correspondientes a trabajadores encuadrados bajo la figura de “Becas Plan de Capacitación Sanitaria”, donde pueden observarse diferencias salariales entre empleados que cumplen idénticas funciones y cargas horarias.
Según remarcan los propios denunciantes, incluso dentro de áreas administrativas existen trabajadores realizando las mismas tareas pero cobrando montos distintos.
A eso se suma otro dato que aparece repetidamente en los recibos: descuentos vinculados a préstamos personales y créditos tomados por los trabajadores para poder llegar a fin de mes. “La desesperación hace que muchos terminen endeudados”, explicaron.



REALPOLITIK también accedió a audios de trabajadores hospitalarios que describen situaciones de agotamiento extremo, problemas emocionales y temor constante a represalias laborales.
“Estamos cansados. No llegamos ni al 5 de cada mes”, sostuvo una enfermera del hospital San Martín en uno de los testimonios. “Tenemos que elegir entre comer, pagar los servicios o cargar la SUBE para ir a trabajar”.
En otro audio, se denunció que muchos becarios continúan trabajando incluso después de sufrir accidentes porque “la ART muchas veces no cubre”.
Otros, además, describen situaciones de violencia laboral y persecución dentro de hospitales bonaerenses. “Los jefes y algunos delegados se meten constantemente con los compañeros becarios”, afirmó.
Otro de los testimonios aportados por trabajadores menciona incluso cuadros severos de desgaste psicológico. En publicaciones internas compartidas entre becarios se habla de compañeros “colapsados”, situaciones de depresión y casos donde algunos trabajadores habrían manifestado intentos de suicidio vinculados a la desesperación económica y laboral.
“Estamos agotados. El estrés de no llegar a fin de mes nos está enfermando”, resumió una de las fuentes.

Las críticas también alcanzan a sectores sindicales, especialmente a dirigentes vinculados a ATE y CTA. Los trabajadores sostienen que desde hace años reciben promesas de futuros pases a planta que nunca terminan concretándose. “Siempre nos dicen que el año que viene, que dentro de unos meses, que después de la campaña”, relataron.
En paralelo, los becarios cuestionan que mientras públicamente se convocan movilizaciones y marchas “en defensa de la salud pública”, sus reclamos internos continúan sin respuestas. “Nos piden que no hagamos ruido y que no manchemos la imagen”, sostuvo una trabajadora en publicaciones difundidas dentro de grupos de becarios.
Incluso aparecen denuncias graves contra delegados gremiales y autoridades hospitalarias por presuntos maltratos, amenazas y hostigamiento laboral. Uno de los casos mencionados involucra al hospital Doctor Alberto Balestrini de La Matanza, donde un becario habría denunciado penalmente a un jefe de servicio y a delegados sindicales por amenazas y abuso de autoridad.
“Todos los hospitales son iguales”, afirmó una enfermera en uno de los audios. “Nadie habla porque todos tienen miedo a perder el trabajo”.

Las denuncias toman mayor dimensión por el fuerte contraste con las publicaciones públicas del propio Kreplak, quien en los últimos días volvió a reivindicar “la dignidad de los trabajadores”, defendió la salud pública y convocó junto a sindicatos a marchar contra el ajuste nacional.
Mientras tanto, los becarios aseguran que continúan trabajando bajo condiciones que consideran incompatibles con cualquier esquema laboral formal dentro del estado provincial. “Hablan de defender trabajadores, pero hacen exactamente lo contrario”, resumió uno de los denunciantes.
Los trabajadores reclaman el pase inmediato a planta permanente, reconocimiento de antigüedad, aportes jubilatorios, ART, aguinaldo y salarios acordes a las funciones que desempeñan dentro del sistema sanitario bonaerense.
“Nosotros no estamos haciendo campaña política”, aclaró una de las enfermeras que envió su testimonio. “Estamos exigiendo derechos básicos”. (www.REALPOLITIK.com.ar)