Guillermo Poch, abogado tributarista, conversó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre el impacto de la presión impositiva y la naturaleza regresiva del esquema fiscal en el país. El especialista explicó de qué manera gravámenes como el IVA e Ingresos Brutos afectan en mayor proporción a los sectores vulnerables que carecen de capacidad de ahorro y consumen la totalidad de sus ingresos.
"El sistema tributario argentino es regresivo. Eso quiere decir que la gente de bajos ingresos, en proporción, termina pagando más impuestos que alguien adinerado. Una persona que no está llegando a fin de mes consume todo su salario; al no tener capacidad de ahorro, está pagando todos los impuestos en el consumo, y Argentina aplica fuertes gravámenes allí", señaló Poch.
En ese sentido, ejemplificó cómo impacta esta carga en las compras diarias y la diferencia con los sectores de mayor poder adquisitivo. "Alguien que compra un producto en góndola tiene, en líneas generales, un IVA del 21 por ciento. No lo sabe tampoco, pero está pagando Ingresos Brutos, que sumando un promedio del 5 por ciento ya representa un 26 por ciento de su salario. Aquella persona que ahorra la mitad de su sueldo no paga estos impuestos sobre esa reserva y proporcionalmente termina pagando menos", afirmó.
El letrado también analizó la caída de la recaudación fiscal en un contexto de recesión y alertó sobre las consecuencias de la falta de actividad económica. "En la medida en que hay una situación económica complicada, es como una rueda de bicicleta que se empieza a frenar. El dueño de un kiosco no llega a fin de mes: primero le va a dar de comer a su familia y después va a ir a pagar los impuestos. Cae la recaudación, uno porque cayó la actividad y dos por el incumplimiento", sostuvo.
Poch apuntó además contra las drásticas medidas de los organismos de control y consideró que avanzar con embargos sobre las cuentas de las pequeñas y medianas empresas resulta inviable. "Si se empieza a cortar la cadena de pagos y el fisco acciona queriendo cobrar, está dictando una sentencia de muerte. Si te embargan, no le podés pagar a tus proveedores, no tenés mercadería y no podés vender. Ante una alta presión tributaria, o tenés la discontinuidad de la actividad o la informalidad; no hay muchas recetas mágicas", subrayó.
Por último, advirtió que el sector empresarial prioriza el sostén humano antes que las obligaciones fiscales en momentos de crisis. "El empresario no deja de ser un ser humano, está todos los días con su empleado y el empleado también necesita plata. Primero le vas a dar de comer a tu familia, le vas a pagar a tus empleados y después vas a ir a darle la plata a alguien que en el fondo no sabés quién termina recibiendo esos fondos. Ahí atrás de eso aparece la matriz de gasto que se tiene que financiar", concluyó. (