Alfredo Rincón, exfutbolista de 77 años, denunció haber sido víctima de una presunta organización criminal que, mediante golpes, amenazas de muerte y maniobras fraudulentas, lo habría despojado de gran parte de su patrimonio en la provincia de La Pampa.
Según publicó el medio pampeano El Diario de La Pampa, el hombre aseguró atravesar un verdadero calvario tras perder ocho terrenos en Villa Martita, el hotel alojamiento Etcétera —que explotaba desde 1977— y una camioneta Ford F-100. “Vivo un infierno”, expresó Rincón.
El patrimonio del denunciante provenía de la disolución de su sociedad conyugal, firmada el 27 de julio de 2012, acuerdo mediante el cual recibió diez propiedades y la camioneta. Sin embargo, las tierras aún no contaban con escrituración definitiva debido a la sucesión pendiente de la familia Alonso, antiguos titulares dominiales.
De acuerdo con la denuncia, esa situación fue aprovechada por una banda integrada por el operador inmobiliario Santiago Cairnie y Carlos Luján Sosa, junto a otros allegados, quienes inicialmente se acercaron con intenciones de comprar los inmuebles y luego habrían desplegado un esquema de intimidación y violencia.
Rincón denunció haber sufrido golpizas dentro del hotel, amenazas contra sus hijos y hasta el presunto envenenamiento de sus perros.
El proceso de desapoderamiento se habría formalizado el 16 de octubre de 2012 en la escribanía de Libertad Mirtha Cavalli, en Santa Rosa.
Según la presentación judicial, Rincón era trasladado bajo custodia armada y obligado a firmar documentación mientras integrantes de la organización controlaban su domicilio.
En una sola jornada se habrían autorizado diez escrituras traslativas de dominio, utilizando una modalidad repetitiva: primero inscribir las propiedades a nombre de Rincón y luego transferirlas inmediatamente a miembros o allegados de la banda.
El exfutbolista negó haber cobrado dinero por las operaciones, pese a que en las actas notariales figuraba que el pago ya había sido realizado en efectivo.
Entre las maniobras denunciadas aparecen operaciones inmobiliarias con diferencias económicas impactantes.
El hotel Etcétera, valuado en unos 240 mil dólares, fue transferido por apenas 490 mil pesos, divididos estratégicamente en dos pagos para evitar controles de la Unidad de Información Financiera (UIF).
Dos terrenos fueron vendidos al hijo de Sosa, quien tenía entonces 19 años, por valores muy inferiores al precio de mercado y revendidos poco tiempo después con ganancias millonarias.
Otro de los casos señalados involucra un terreno ubicado en la esquina de avenida Palacios y Nicanoff, que habría sido transferido al sindicalista Juan Pedro Fiorani, titular de FOESGRA, por apenas 6 mil pesos.
La denuncia también incluye graves episodios de violencia física.
El 8 de febrero de 2013, Rincón sufrió la fractura de un brazo tras ser golpeado en la vía pública cerca de la clínica Faerac. Meses después, volvió a ser atacado y recibió un golpe en la cabeza que requirió atención médica urgente.
Además, la investigación vincula el entramado inmobiliario con un hecho criminal aún más grave: el asesinato de Griselda Fuentes Cabal durante un ataque dirigido al empresario Eduardo Ros, quien habría descubierto irregularidades en una operación inmobiliaria vinculada a propiedades de Rincón.
Según la causa judicial, Carlos Luján Sosa fue condenado a prisión perpetua por ese doble crimen.
Pese a allanamientos, documentación secuestrada y diversas pruebas incorporadas al expediente, la investigación continúa sin resolución definitiva.

Rincón sostiene que la causa permanece paralizada por presuntos vínculos de la organización con sectores del poder político provincial. Entre los nombres mencionados por el denunciante aparecen el gobernador Sergio Ziliotto, el intendente de Santa Rosa, Luciano di Nápoli, y el dirigente sindical Carlos Acuña.
Hasta el momento, esos señalamientos forman parte exclusivamente de las declaraciones del damnificado y no cuentan con confirmación judicial.
Ante las amenazas que asegura seguir recibiendo, Rincón contrató al especialista en seguridad Javier Catoni, quien actualmente trabaja en protocolos de protección para él y su familia.
Mientras tanto, el exfutbolista continúa viviendo en Santa Rosa y esperando que la Justicia avance sobre un expediente que, según denuncia, lleva años sin definiciones. (www.REALPOLITIK.com.ar)