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Por: Antonio D'Eramo
La devastación de miles de hectáreas en la cordillera de Chubut durante la última temporada de incendios forestales dejó una postal ambiental dramática. Sin embargo, detrás del fuego comenzó a emerger otra historia que hoy empieza a generar preocupación en distintos sectores políticos, judiciales y aeronáuticos. Empresas privadas, aeronaves bajo sospecha, registros operativos, combustible aeronáutico y una investigación judicial vinculada al escándalo de las SIRA forman parte de una trama que podría transformarse en uno de los capítulos más delicados alrededor del negocio del combate de incendios en la Patagonia.
En el centro de esa historia aparece AAXOD SA, una empresa aeronáutica que actualmente figura mencionada en una investigación derivada de las denuncias impulsadas por la exdiputada nacional Elisa Carrió y otros legisladores nacionales por posibles irregularidades en el sistema SIRA implementado durante la gestión de Alberto Fernández.
La firma quedó bajo observación luego de que trascendiera un informe donde aparece vinculada a la importación de cinco aeronaves por un monto total de 7.504.704 dólares, sin que hasta el momento pudiera determinarse oficialmente la matriculación definitiva de esos aviones. En la documentación mencionada también figuran como responsables societarios Fabián Omar Díaz Ferrari, como presidente, y Andrea Soledad Quaglia, como directora suplente.
Pero el dato que comenzó a encender alarmas no surge solamente de la investigación judicial sobre las SIRA. Lo que ahora empieza a generar nuevas preguntas es la presencia operativa concreta de AAXOD SA durante los incendios forestales registrados este año en Chubut.

Un registro interno de cargas de combustible aeronáutico al que accedió este medio muestra que la empresa realizó una intensa actividad aérea entre enero y febrero de 2026, exactamente durante las semanas más críticas de los incendios que arrasaron miles de hectáreas en la región cordillerana. El documento revela múltiples cargas de Aerokerosene Jet A-1 realizadas por aeronaves vinculadas a AAXOD SA en plena emergencia ambiental.
Las matrículas que aparecen reiteradamente asociadas a la empresa son LVKNL, LVHVD, LVKIZ y LVCJE. Los registros muestran movimientos constantes, abastecimientos reiterados y una operatoria sostenida durante prácticamente todos los días de mayor actividad de los incendios forestales.
Fuentes aeronáuticas consultadas señalaron que el nivel de operaciones detectado resulta compatible con aeronaves afectadas a tareas de combate de incendios, logística aérea y traslado operativo. Incluso, algunas de las cargas registradas muestran consumos elevados y movimientos repetidos en pocas horas, lo que permitiría inferir una utilización intensiva de las aeronaves.
La situación adquiere todavía mayor relevancia porque en esos mismos registros aparecen operando simultáneamente aeronaves vinculadas a organismos oficiales, empresas privadas y estructuras estatales que participaron del operativo contra el fuego en Chubut. En paralelo a las cargas realizadas por AAXOD SA también figuran movimientos correspondientes a la dirección de Aeronáutica de Chubut, el ministerio de Seguridad, el Ejército Argentino y otras firmas aeronáuticas privadas que prestaron servicios durante la emergencia.
Dentro del sector aeronáutico existe una explicación técnica que ayuda a entender por qué la actividad registrada podría representar cifras millonarias. En los contratos de combate contra incendios suelen establecerse esquemas de horas mínimas garantizadas y horas máximas operativas. Eso significa que una empresa aérea contratada puede comenzar a facturar desde un piso asegurado de horas de vuelo y aumentar considerablemente sus ingresos si la emergencia se extiende y supera ese límite operativo inicial.
Fuentes consultadas sostienen que, cuando los incendios forestales se prolongan durante semanas, las empresas que mantienen aeronaves activas dentro del operativo pueden multiplicar su facturación por cada hora adicional volada. En ese contexto, el nivel de actividad que muestran las aeronaves vinculadas a AAXOD SA comenzó a generar interrogantes internos sobre el volumen económico real de esas operaciones.
Las sospechas crecieron todavía más a partir de otra coincidencia que hoy es observada con atención por especialistas aeronáuticos y personas que siguen de cerca la investigación judicial vinculada a las SIRA. Según esas fuentes, algunas de las aeronaves utilizadas este año durante los incendios podrían coincidir con parte de los aviones importados durante el gobierno de Alberto Fernández que actualmente forman parte de la causa judicial.
Hasta el momento la Justicia no confirmó oficialmente que las aeronaves operativas en Chubut sean exactamente las mismas que aparecen bajo investigación en la causa SIRA. Tampoco existe una resolución judicial que determine irregularidades concretas sobre esos aviones. Sin embargo, la coincidencia temporal, operativa y societaria comenzó a despertar fuertes sospechas dentro del ambiente aeronáutico.

La principal incógnita pasa por determinar si las aeronaves que aparecen realizando operaciones intensivas en los incendios forestales forman parte de los aviones cuya importación hoy está bajo análisis judicial. Para responder esa pregunta, especialistas sostienen que será clave reconstruir el historial registral de las matrículas detectadas en los registros de combustible, verificar propietarios, fechas de incorporación al país, transferencias societarias y movimientos operativos.
La Administración Nacional de Aviación Civil podría transformarse en un actor central para avanzar sobre esa reconstrucción documental. Allí podrían surgir datos sobre el origen real de las aeronaves, sus titulares efectivos y la relación temporal con las importaciones realizadas durante los años investigados por la causa SIRA.
Otro foco de atención apunta hacia el manejo político y operativo de los incendios forestales en Chubut. Distintas fuentes consultadas aseguran que durante la emergencia existieron cuestionamientos internos por presunto direccionamiento y favoritismo hacia determinadas empresas privadas dentro de los operativos aéreos. Entre las compañías mencionadas aparece nuevamente AAXOD SA junto a otras firmas que también participaron activamente del esquema de vuelos y logística durante los incendios.
Por ahora no existen denuncias judiciales formales que involucren directamente a funcionarios provinciales ni documentación pública que pruebe irregularidades concretas en las contrataciones. Sin embargo, el cruce entre empresas privadas, contrataciones de emergencia, vuelos intensivos y aeronaves bajo investigación judicial empezó a generar ruido político dentro y fuera de Chubut.
El documento de combustible, además, aporta un elemento que hasta ahora no había aparecido públicamente: la constatación material de que AAXOD SA operó de manera sostenida en pleno corazón de la emergencia ambiental. Eso ya no pertenece al terreno de las versiones ni de las especulaciones. Los registros muestran actividad real, reiterada y coordinada durante los días más críticos de los incendios forestales.
Mientras tanto, la causa SIRA continúa avanzando lentamente en la Justicia y las preguntas empiezan a multiplicarse. Qué aeronaves fueron importadas realmente, bajo qué condiciones ingresaron al país, quiénes las utilizaron durante los incendios, cuánto dinero movieron esos contratos y qué relación existe entre las operaciones aéreas y las empresas mencionadas en la investigación son algunos de los interrogantes que comienzan a instalarse en distintos despachos políticos y judiciales.
La tragedia ambiental de Chubut podría terminar revelando mucho más que un desastre ecológico. Detrás del humo, los vuelos y las hectáreas arrasadas empieza a asomar una trama de negocios aeronáuticos, contrataciones millonarias y operaciones bajo sospecha que todavía tiene demasiadas preguntas sin responder. (www.REALPOLITIK.com.ar)