Romina Del Plá, diputada nacional del Frente de Izquierda, conversó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre el severo deterioro del cuadro social tras las políticas oficiales, advirtió sobre las nuevas presiones del Fondo Monetario Internacional para avanzar en reformas estructurales y sostuvo que el camino para los trabajadores no es el pacto entre cúpulas dirigenciales, sino la deliberación y la organización independiente en las calles.
"Nosotros opinamos que la situación es extremadamente grave, que el cuadro social tiene un deterioro que se vuelve insostenible y que además no representa siquiera una salida real o una recomposición a futuro", señaló Del Plá al referirse al impacto acumulado de las medidas económicas actuales.
En ese sentido, cuestionó que el oficialismo intente disimular sus choques internos mientras profundiza los recortes en áreas sensibles. "El propio FMI, que si bien les ha dado otros mil millones de dólares, les reclama la modificación del régimen jubilatorio y un mayor ajuste en áreas sociales", afirmó.
La legisladora también relativizó los llamados al diálogo de diversos sectores institucionales y apuntó contra la complicidad de la oposición tradicional para convalidar las leyes oficiales. "En la última sesión vimos que dieron quórum diputados norteños donde claramente hubo un toma y daca. La afectación con la eliminación de la 'zona fría' en las facturas de gas va a ser brutal", sostuvo.
Del Plá denunció además el entramado corporativo que se esconde detrás de estas votaciones y vinculó las disputas políticas con el reparto de concesiones estratégicas. "Detrás de esa ley venía un negociado fenomenal con las deudas con Cammesa para beneficiar a los amigos de Edenor, Edesur y otras empresas. Estamos discutiendo algo tan elemental como si la gente tiene derecho a prender la estufa en zonas bajo cero; es un retroceso civilizatorio", subrayó.
Por último, remarcó el crecimiento del Frente de Izquierda en el reconocimiento popular y convocó a una gran Asamblea Nacional para canalizar la frustración social de quienes ya no confían en las fuerzas tradicionales. "La izquierda ha estado en todas las luchas y no ha tranzado con ninguno de los negociados de ningún sector. No podemos pensar que la clase que viene gobernando nos va a sacar de este marasmo", concluyó. (