Natalia Pettinari, analista de política internacional, dialogó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre la delicada situación que atraviesa Bolivia, marcada por la escasez de combustible, la falta de dólares, los bloqueos en distintos puntos del país y el creciente malestar social contra el gobierno de Rodrigo Paz Pereira. “Hace rato que Bolivia viene arrastrando la falta de dólares con Luis Arce”, explicó, al analizar el origen de la crisis económica.
En ese sentido, recordó el rol que tuvo el expresidente boliviano en el modelo económico de Evo Morales: "Luis Arce fue el ministro de Economía de Evo Morales durante prácticamente todo su mandato. Era como el llamado hacedor del milagro boliviano", sostuvo. Sin embargo, remarcó que el contexto actual es completamente distinto: "Tenía reservas de gas, cosa que hoy no tiene. Entonces se quedó sin dólares y con lo que hacía el estado boliviano era con esos dólares subvencionar un montón de cosas, entre ellos el combustible".
Durante la entrevista, Pettinari explicó que la situación económica derivó en una fuerte crisis de abastecimiento y conflictos sociales en todo el territorio boliviano. "Hay escasez de combustible, escasez de productos básicos. Esto ya venía desde el gobierno de Luis Arce", afirmó, y señaló que el nuevo presidente todavía no logró dar respuestas concretas.
Asimismo, detalló que la conflictividad social se agravó por los más de cincuenta bloqueos activos en el país. "Ni siquiera las ambulancias podían llegar, ni siquiera los alimentos básicos, pero tampoco los respiradores que necesitan en los institutos sanatorios", alertó. Y agregó: "Han fallecido personas porque las ambulancias no podían llegar a destino".
La especialista también sostuvo que el desabastecimiento responde tanto a la protesta social como a la falta de recursos económicos: "No hay plata para comprar porque no hay dólares, entonces los alimentos no llegan", indicó.
Consultada sobre la influencia de Evo Morales en el conflicto, Pettinari aclaró que el expresidente mantiene capacidad de movilización, aunque consideró que el malestar excede su figura. "Muchos lo culpan a Evo. Si bien Evo está recluido en el Chapare con un grupo de gente que lo protege para que no se entregue a la justicia, él tiene mucho poder de movilización", explicó.
No obstante, remarcó que las protestas surgieron inicialmente desde sectores sindicales y sociales. "Esto empezó con la central obrera, después se extendió al sindicato de los mineros y al sindicato de los profesores, pero eso es por el malestar general", señaló.
En la misma línea, consideró que el descontento social viene acumulándose desde hace años: "El descontento social de Bolivia es algo que ya viene de antemano, no es algo que viene de hoy", aseguró.
Respecto a la reciente habilitación legislativa para que el presidente pueda decretar el estado de excepción, Pettinari aclaró que todavía no fue aplicado, aunque advirtió sobre el trasfondo político de la medida. "El Congreso le habilitó al presidente poder llamar a estado de excepción y eso significaría poder utilizar a las Fuerzas Armadas para reprimir las protestas", explicó.
Además, señaló que la oposición rechaza la iniciativa por el historial represivo asociado a este tipo de medidas en Bolivia. "Es una ley que se ha utilizado a lo largo de nuestra historia para que ante cualquier lío las Fuerzas Armadas repriman", sostuvo.
Sobre la situación del actual mandatario, fue crítica respecto a la falta de previsión política. "Tendría que haber tomado muchas decisiones antes, no lo hizo, no negoció, pasaron seis meses", cuestionó. Y añadió: "No están preparados, van como si fueran a postularse como presidente, pero hay que estar preparado porque es un enojo que viene hace un montón de tiempo".
Finalmente, Pettinari consideró que la salida más razonable para Bolivia pasa por una negociación urgente entre el gobierno y los sectores movilizados. "Lo ideal sería que negocie con los principales líderes de los sindicatos, que le den un tiempo más y que pueda estabilizar la situación", expresó.
En ese marco, insistió en que el gobierno todavía está a tiempo de evitar un agravamiento del conflicto social. "Bolivia está mostrando un montón de situaciones que todavía el mismo presidente no puede responder", concluyó la analista internacional. (www.REALPOLITIK.com.ar)