“Esto lo tiene que saber Martín y Lule”: la trama de OSPRERA que investiga la Justicia
Por: Luciano Barroso
Romina Viscarret, directora nacional de Sinergia Animal, advirtió en RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) que el 90 por ciento de la producción local utiliza jaulas en batería. La referente alertó sobre la falta de etiquetado en los maples, el riesgo sanitario por la falta de trazabilidad y la necesidad de regular la publicidad engañosa para garantizar el derecho a la información de los consumidores.
"Argentina es el primer consumidor de huevos per cápita del mundo con un promedio de 398 huevos por persona al año, lo que elevó la cantidad de aves explotadas de 42 a 63 millones. Sin embargo, estamos últimos en bienestar animal porque el 90 por ciento de la producción se realiza en jaulas en batería, un confinamiento extremo donde la gallina vive hacinada en un espacio menor al de una hoja A4", señaló Viscarret al contrastar el récord de consumo con el nivel de crueldad de la industria.
En ese sentido, cuestionó que la mitad de los argentinos desconozca cómo se produce lo que lleva a su mesa y remarcó que el acceso a la información es un derecho constitucional. "El problema no es la venta en maples, sino que se comercialicen sin un film ni una etiqueta básica que acredite el establecimiento productor y la fecha de vencimiento. Maple sin etiqueta es maple ilegal, y ya existe una normativa vigente que no se está cumpliendo", afirmó.
La directora de la ONG también vinculó la falta de trazabilidad con graves problemas de seguridad alimentaria. "Hace unos meses, en La Plata, una persona falleció por salmonelosis tras comprar en una panadería de renombre. Esto es una cuestión de salud pública", sostuvo.
Viscarret apuntó además contra el manejo de la publicidad comercial y consideró que el mercado estafa la buena fe de la población con falsas descripciones. "En las verdulerías ponen carteles que dicen 'huevo de campo', pero en el campo las jaulas no crecen naturalmente. Es publicidad engañosa porque esos huevos provienen de galpones industriales de confinamiento. El verdadero huevo de campo o pastoril es aquel donde el animal tiene acceso real a áreas naturales durante el día", subrayó.
Por último, defendió la permanencia del etiquetado frontal en debate a nivel nacional y promovió el proyecto de ley impulsado desde su organización para transparentar las cuatro categorías de producción. "Esto no genera impuestos ni costos extra, solo busca que el ciudadano sepa qué prácticas está financiando. La Unión Europea abolió las jaulas tradicionales en 2012; Argentina no puede seguir con un sistema arcaico que tritura pollitos machos vivos y descarta a las gallinas al año de vida. El 64 por ciento de la gente, al enterarse de esto, apoya una regulación a favor de la transparencia", concluyó. (www.REALPOLITIK.com.ar)