El abogado penalista Gonzalo Escaray dialogó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre el femicidio de Agostina Vega, el funcionamiento de los mecanismos de búsqueda de personas desaparecidas y las responsabilidades institucionales que quedaron bajo la lupa tras el crimen. Durante la entrevista, también cuestionó el tratamiento mediático del caso y advirtió sobre posibles falencias en la investigación previa que involucraba al principal acusado.
Desde el inicio, Escaray puso el foco en un fenómeno que suele repetirse en este tipo de hechos. En ese sentido, señaló: "Lo hemos hablado tantas veces, lo hemos cuestionado tantas veces, estas evaluaciones que se hacen sobre las víctimas, sobre las mujeres". Asimismo, lamentó que parte del debate público se haya centrado en aspectos ajenos al crimen y agregó: "Se apunta más a la víctima que a Barrelier mismo. Esto es algo que no puedo entender, que sigan haciendo esto, lamentablemente".
En relación con los protocolos de búsqueda, el abogado desmintió uno de los mitos más extendidos respecto de las denuncias por averiguación de paradero. "Cuando uno tiene ya el conocimiento, la noticia, que una persona no está, y es raro que no esté, porque teme de que haya ocurrido algo y se necesita averiguar su paradero, hacer esa denuncia tiene que ser tomada en el momento", explicó.
En la misma línea, remarcó: "No hay que esperar ni 24, ni 48 horas, no importa lo que se presuma. Es decir, la denuncia tiene que ser recibida, y en particular si se habla de menores de edad".
Sobre la Alerta Sofía, Escaray detalló que se trata de un mecanismo excepcional destinado a casos de extrema gravedad. Según indicó, se activa cuando existen elementos que permiten presumir que un menor de edad se encuentra en peligro o privado de su libertad. Además, aclaró que la solicitud de la alerta corresponde exclusivamente al fiscal o al juez interviniente.
Uno de los puntos más críticos de la entrevista estuvo vinculado a la causa previa que tenía Claudio Barrelier. Escaray recordó que existía una denuncia anterior de gravedad y cuestionó la decisión de haberlo dejado en libertad.
"No solo la denuncia, sino también que la prueba era bastante importante en contra de aquel hecho, en el cual también había una mujer que estaba retenida contra su voluntad, estaba secuestrada en la casa de Barrelier, que logró escaparse", sostuvo.
A continuación, agregó: "La gravedad del hecho hubiese ameritado que él esté con una prisión preventiva hasta un juicio". Y concluyó: "No fue así, se le dio la libertad y bueno, después ocurrió lo que ocurrió".
Para el especialista, este antecedente obliga a revisar si se realizaron las evaluaciones correspondientes y si determinadas decisiones judiciales pudieron haber influido en el desenlace posterior.
Respecto del avance de la causa, Escaray explicó que actualmente la justicia busca determinar si Barrelier actuó solo o contó con algún tipo de colaboración. En ese sentido, señaló: "Las diligencias que están llevando adelante van por el lado de ver si Barrelier actuó solo o tuvo alguna colaboración".
Además, se refirió al rol de las personas vinculadas al préstamo y limpieza del vehículo utilizado por el acusado. Según explicó, la clave estará en determinar si existió una planificación previa o si las acciones posteriores constituyeron maniobras de encubrimiento.
"Lo que se está viendo es, además de esta mujer dueña del auto, también los que limpiaron el auto, justamente si era para limpiar rastros, si actúan como encubridores o no, y si sabían que era para eso", indicó.
Durante la entrevista también se refirió a las discusiones que surgieron en torno a la calificación legal del hecho. Al respecto, explicó que el femicidio constituye un agravante específico del homicidio cuando media violencia de género.
"Esa posición de confianza y a la vez dominante es lo que influye en este tipo de delitos y también por eso se habla de femicidio", afirmó. Y agregó: "Esa posición de dominación que tiene Barrelier sobre Agostina es lo que justamente agrava el homicidio".
Para Escaray, el vínculo previo entre el acusado y la víctima resulta un elemento central para comprender la dinámica del caso y el abuso de confianza que habría existido.
Finalmente, el abogado pidió prudencia tanto en el tratamiento mediático como en las declaraciones públicas durante una investigación penal en curso. "Hay que ser cuidadosos con lo que se dice y con lo que se comunica", advirtió.
En ese sentido, remarcó: "Una mera denuncia no convierte al denunciado en un delincuente", al tiempo que defendió la necesidad de respetar las garantías procesales sin afectar los derechos de las víctimas.
Para cerrar, reflexionó sobre el impacto social que generan hechos como el ocurrido con Agostina Vega: "Todos estamos en libertad condicional porque en cualquier momento podemos ser sujetos de algún tipo de acusación. Y coincido lo mismo y lo llevamos para el lado desde ya de poder ser víctimas". (www.REALPOLITIK.com.ar)