Nikol Pashinián ganó cómodamente las elecciones en Armenia y aseguró la continuidad de su proceso de paz con Azerbaiyán: "El pueblo de Armenia votó por la paz, la prosperidad regional y la cooperación regional. Espero que esta elección sea recibida con reacciones positivas por parte de Turquía y Azerbaiyán", dijo en su discurso en la madrugada armenia.
Agregó que el proceso de normalización de las relaciones debe avanzar hacia resultados concretos: "Necesitamos institucionalizar nuestras relaciones. Turquía debe abrir la frontera y nosotros debemos establecer relaciones diplomáticas".
También destacó la importancia del proyecto TRIPP, describiéndolo como una iniciativa transformadora para la región. "El proyecto TRIPP debe comenzar lo antes posible porque es un proyecto que cambia las reglas del juego".
Con una participación récord del 59 por ciento de los habilitados para votar, la más alta desde 2017, los armenios decidieron darle continuidad al actual gobierno.
Contrato Cívico, el partido del actual ministro armenio Nikol Pashinián,obtuvo el 57 por ciento de los votos, superando ampliamente a sus opositores. Pashinián, en el poder desde la revolución de terciopelo de 2018, dijo que con la votación obtenida formará gobierno en solitario. Su campaña se basó en el proceso de paz con sus vecinos, Azerbaiyán y Turquía, defendiendo lo que llamó la "Armenia Real", dentro de las fronteras internacionalmente reconocidas y renunciando a cualquier reclamo territorial.

Con resultados todavía parciales, el opositor Samvel Karapetyan de Armenia Fuerte, magnate de origen ruso que se encuentra en prisión domiciliaria, obtuvo el 22 por ciento de los votos mientras la tercera fuerza en el parlamento será Alianza Armenia del expresidente Robert Kocharián en torno al 8 por ciento.
Para poder firmar la paz con Azerbaiyán -en base al preacuerdo rubricado el año pasado en la Casa Blanca- Pashinián necesitaba además ganar con las mayorías necesarias para poder reformar la constitución y quitar toda referencia territorial a Karabaj, tal como exige Azerbaiyán. La firma de la paz allanaría el camino para la realización de proyectos conjuntos de transporte en el Cáucaso Sur apoyados por la Unión Europea y particularmente Estados Unidos, que ha puesto su nombre a la ruta.

Pashinián se ha alejado paulatinamente de Rusia y virado hacia occidente. Las relaciones entre ambos países, antes estrechos aliados, se deterioraron después de la derrota de 2023, en la que Armenia perdió el control de la disputada región de Nagorno Karabaj. La derrota llevó al gobierno armenio a cuestionar abiertamente el valor de la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC), la alianza militar liderada por Moscú, y Pashinián suspendió por completo la participación de Armenia en ella.
Rusia ha reaccionado al acercamiento armenio a la UE con sanciones económicas y amenazas de imponer restricciones al comercio de gas. Armenia es miembro oficial de la Unión Económica Euroasiática (UEEA), por la que el presidente ruso Vladímir Putin le ha recordado a Pashinián, Armenia obtiene grandes beneficios económicos. El líder armenio sostiene que no romperá sus vínculos con Rusia y que mantendrá un equilibrio entre las aspiraciones a ingresar a la UE y su participación en la UEEA.
También la dependencia de Armenia del equipamiento militar ruso se ha reducido y la mayoría de su nuevo equipamiento provienen ahora de India, Francia, China y otros cuatro países. Lo que no se puede prever es hasta qué punto continuará la presión de Rusia, que todavía es el mayor socio comercial de Armenia. (www.REALPOLITIK.com.ar)