El analista político Anderson Riverol detalló en RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) el escenario de empate técnico tras los comicios presidenciales en Perú entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez. Durante su intervención, describió la polarización de modelos, el impacto histórico del fujimorismo, y cómo la extrema división de partidos en el Congreso facilita constantes destituciones presidenciales, contrastando esta fragilidad institucional con una llamativa estabilidad económica.
"La diferencia es mínima y el resultado final se conocerá a mediados de julio, poco antes del traspaso de gobierno", explicó Riverol al describir un escenario de extrema paridad que la sociedad peruana ya ha experimentado en procesos anteriores. Según el especialista, las elecciones confrontan dos proyectos antagónicos: "Roberto Sánchez representa a la izquierda con fuerte arraigo en los sectores rurales e indígenas, frente a Keiko Fujimori, una cara muy conocida que lleva más de diez años optando por el puesto".
En ese sentido, Riverol destacó que, más allá de quién logre imponerse en el conteo definitivo, el verdadero desafío radicará en la supervivencia política frente al Parlamento. "Estadísticamente hay una leve ventaja para Keiko Fujimori, pero la gran pregunta es por cuánto tiempo el Congreso se lo permite antes de destituirla y colocar a otra persona en su lugar", afirmó.
El analista atribuyó la recurrente crisis de gobernabilidad a las facilidades normativas para deponer mandatarios y a la excesiva atomización legislativa. "Existe una enorme fragmentación dentro del Congreso. Como hay una cantidad enorme de partidos con pocos representantes, las mayorías solo se logran a través de acuerdos flotantes que se van moviendo según los beneficios y facilidades que se otorguen", señaló, comparando esta realidad con los juicios políticos extraordinarios de otros países de la región.
Esta fragilidad política, que llevó al país a tener hasta tres presidentes en un solo año durante la pandemia, contrasta de manera drástica con su comportamiento financiero. "Si bien la política de Perú es bastante inestable, no lo es así la economía", subrayó Riverol, explicando que el empresariado y los mercados mantienen la calma debido a la continuidad institucional en áreas clave.
Por último, remarcó que esta previsibilidad económica está ligada a la permanencia de la conducción técnica y a la necesidad de los propios gobiernos de conformar gabinetes mixtos para subsistir. "El presidente del Banco Central tiene más de diez años en el poder y ha sido ratificado por todos los presidentes. Incluso los mandatarios con discursos más radicales contra el mercado terminan conviviendo con ministros de sectores liberales y promercado para asegurar la gestión", concluyó. (www.REALPOLITIK.com.ar)