Leslie Rodríguez, periodista venezolano, conversó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre el entramado oculto detrás de la detención de Rosa María, una de las principales imputadas en la causa de Generación Zoe. El comunicador detalló cómo se entrecruzaron su rol profesional y su profesión como ingeniero en sistemas para entablar un vínculo cercano con la prófuga en Venezuela, y ventiló las explosivas declaraciones que ella misma le hizo sobre supuestos pagos millonarios a la Justicia argentina para eludir sus responsabilidades.
"Una vez que ella se abre con nosotros y nos cuenta acerca de lo que había pasado con Generación Zoe, nos dice que estaba absuelta de cualquier cargo porque supuestamente le había pagado 200 mil dólares a una fiscal en Argentina. Decía que estaba tranquila en Venezuela porque ya no le debía nada a la ley", reveló Rodríguez respecto a los mecanismos de impunidad que ostentaba la acusada antes de su caída.
El periodista relató que la mujer alegaba que dicho pago había funcionado prácticamente como una fianza que garantizó su libertad, permitiéndole moverse con soltura en el plano de los negocios tecnológicos. "Manifestaba que pagó esa suma a la fiscal que estaba llevando el caso para quedar absuelta de todos los cargos. Nunca me dio un nombre propio y sería blasfemar identificarla, pero ella aseguraba que a través de esa magistrada había logrado quedar libre", enfatizó.
Rodríguez también brindó precisiones sobre las condiciones marginales en las que Rosa María ingresó a territorio venezolano tras permanecer un tiempo en la clandestinidad dentro de Buenos Aires. "Entró de manera clandestina, contado por ella misma. Ingresó en la cajuela de un vehículo por la frontera con Colombia, en el estado Táchira, muy cerca de Cúcuta. Unos amigos la metieron en el baúl y así pudo pasar", describió.
A pesar de su condición de prófuga internacional, la mujer mantenía una vida de lujos y un perfil económico llamativo en la ciudad de San Cristóbal que terminó despertando el recelo de sus propios allegados. "Tenía una vida muy ostentosa, hacía aparentar que estaba muy solvente. Comentaba que había comprado dos casas de gama importante, valores de 250 mil dólares, algo muy alto para el mercado inmobiliario actual de Venezuela. Yo presumo que a Rosa María la termina vendiendo su propio entorno por problemas de dinero, porque además se manejaba muy raro y era imposible sacarla de su vivienda; pedía todo por delivery", apuntó.
En sintonía con las investigaciones que radican en los tribunales de Comodoro Py, el entrevistado se refirió a las herramientas financieras que la imputada habría sustraído de la estructura de Leonardo Cositorto. "Ella me decía que el broker que utilizaba Zoe lo había creado ella desde cero y por eso se lo quedó. Siempre se hizo pasar por una trader muy exitosa y yo le creí el cuento porque vi en su teléfono celular monederos digitales con sumas importantes; vi una cuenta de más de un millón de dólares y otras de cientos de miles", precisó el comunicador, conectando este patrimonio con el presunto desapoderamiento de 611 bitcoins denunciado en Argentina.
Por último, el cronista analizó el trasfondo global de Generación Zoe y deslizó una lectura crítica sobre el destino de la organización. "Siento que el sistema, cuando una organización crece de la manera en que venía haciéndolo Zoe, la ve como una amenaza. Cositorto se convirtió en un peligro político porque tenía pretensiones de ir en la búsqueda del poder en Argentina. Hubo un interés del estado por silenciar ese fenómeno", concluyó. (www.REALPOLITIK.com.ar)