Vecinos de bajos recursos denuncian circuito de cheques que complica a funcionario de Axel Kicillof
Por Santiago Sautel
María Naddeo, exlegisladora porteña y primera presidenta del Consejo de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes de CABA, conversó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre los motivos detrás del reciente incremento en las estadísticas de adopción en el país. La especialista atribuyó la suba a mejoras en la articulación de los registros provinciales, pero advirtió con preocupación sobre el "lado B" de este fenómeno, vinculándolo directamente con el crecimiento del desamparo social, la falta de políticas de contención para familias vulnerables y el desmantelamiento de programas nacionales de asistencia.
"Las estadísticas venían siendo bajas y el año pasado subieron en un 20 por ciento aproximadamente", señaló Naddeo. Al analizar las causas positivas, destacó que la agilización de los procedimientos y la plena incorporación de la justicia civil de todas las jurisdicciones al Registro Único de Adoptantes (RUAGA) nacional aportaron mayor transparencia y celeridad a las vinculaciones. Sin embargo, alertó sobre la contracara del incremento: "La otra causa que habría que investigar es si no se han acelerado las decisiones de declarar en adoptabilidad a los niños carentes de cuidados parentales".
La exlegisladora porteña planteó que la mirada de los juzgados civiles suele aplicar estándares de "familia ideal" propios de la clase media alta, lo que muchas veces vulnera el principio legal de no separar a los hijos por motivos económicos. "Notamos que quizá la mirada de la Justicia es que hay más pobreza, más marginalidad y más adicciones. Hay numerosas situaciones de mujeres en situación de calle que pierden a sus niños y esos niños van al sistema de adopción porque el estado no les procura una rehabilitación suficiente, ni las espera", denunció.
Naddeo remarcó que la Convención de los Derechos del Niño y las leyes vigentes exigen agotar las instancias con la familia ampliada (abuelos, tíos, hermanos mayores) antes de dictar la adoptabilidad. En ese sentido, cuestionó con dureza la eliminación de herramientas de apoyo federales. "Había un programa que se acaba de disolver por un decreto del gobierno nacional, el programa AUNAR, que otorgaba un apoyo económico a los familiares de los niños carentes de padres para que no entraran en el circuito de los hogares. Han destruido una cantidad enorme de programas", lamentó, destacando que en CABA y otras provincias se intenta mitigar el bache mediante becas locales.
Por otra parte, la referente en infancia se refirió a las dificultades del sistema para ubicar a niños grandes o grupos de hermanos, ya que la mayoría de los postulantes restringe su búsqueda a menores de tres años. Frente a esto, celebró nuevas modalidades judiciales que dividen la adopción de los grupos de hermanos en distintas familias bajo el compromiso estricto de sostener el régimen de visitas y la identidad biológica.
Finalmente, Naddeo vinculó el éxito a largo plazo de las adopciones con la necesidad estructural de fortalecer el sistema sanitario. "Anotarse en un registro de adopción tarda meses porque se trata de evitar que haya fracasos o las llamadas 'interrupciones', que representan un nuevo trauma para los chicos y alcanzan un 10 por ciento. Una adopción implica un acompañamiento psicológico y hoy hay una crisis en salud mental en nuestro país; los efectores gratuitos de la ciudad están colapsados y no hay turnos suficientes para acompañar integralmente a las parejas adoptantes", concluyó. (www.REALPOLITIK.com.ar)