Tribunal de Cuentas cuestionó la concentración millonaria de pauta oficial de Axel Kicillof
Por Santiago Sautel
“Adorni estropeó todo. Cada vez que habla, no solo hunde políticamente al gobierno, sino que también se resienten los negocios que venían sobre ruedas”, explica un abogado que sigue a diario la deriva de las licitaciones y privatizaciones millonarias que lanzó el gobierno libertario en su cruzada antiestatal.
Una lucha de la administración de Javier Milei que beneficia a grandes grupos empresariales nacionales y que, en el rubro entretenimiento y comunicación, parece tener su favorito en el Grupo Werthein. El conglomerado había armado, el pasado 5 de febrero, una UTE —unión transitoria de empresas— entre DirecTV y Torneos y Competencias, cuando faltaba apenas un día hábil para que cerrara el plazo de presentación de ofertas para explotar el terreno de Tecnópolis que, en la práctica, representa un negocio incluso más grande que administrar el estadio de River Plate para realizar recitales.
El problema radica en que, en febrero pasado, nadie podía prever la escalada que tendría el escándalo por el patrimonio, en blanco y en negro, del jefe de Gabinete de la Nación, Manuel Adorni, sobre quien recae la decisión de licitar la explotación del predio ubicado en el partido bonaerense de San Martín.
En despachos cercanos a la secretaría General de la Presidencia, REALPOLITIK escuchó lo que no se dice públicamente: “El 1 de julio, Tecnópolis iba a tener nuevo dueño por los próximos 25 años. Después de lo de Adorni, no sabemos siquiera si vamos a poder privatizarlo en lo que resta del mandato del gobierno”.
“Todos los grupos empresarios quieren subirse a organizar eventos masivos. Hay muchas ventajas impositivas y contadores creativos dispuestos a explotar una concesión de este tipo. Pero, más allá de posar la lupa en temas de blanqueo, la concesión de Tecnópolis es una oferta difícil de rechazar”, afirmó el contador y experto bursátil , .
El especialista agregó: “Todos los promotores quieren organizar un evento o un recital en la cancha de River. ¿Cuántos entran? Cerca de 80 mil personas. ¿Y cuánto le queda al club millonario? Por los tres recitales multitudinarios de AC/DC de fines de marzo pasado ingresaron a la tesorería cerca de 1.950.000 dólares, o sea, 650 mil dólares por función”.
En la Fundación Economía y Sociedad, de Alejandro González Escudero, realizaron un rápido cálculo: “Las bases del pliego de licitación indican que se trata de un contrato a 25 años, prorrogable por un año más, con una base de 611 millones de pesos mensuales. Cerca de 400 mil dólares mensuales. En Tecnópolis podés reunir más de 100 mil personas. Si en River ingresaron más de 650 mil dólares por una noche de AC/DC, con una recaudación similar de un solo recital en Tecnópolis pagás el canon mensual y te sobra dinero. Un negocio hermoso”.
Además, el contrato no es leonino ni marca límites claros acerca de las actividades que se pueden realizar a metros de la avenida General Paz.
Se pueden realizar recitales y eventos todos los días, pero también actividades recreativas, de esparcimiento, ocio y recreación, propuestas deportivas no competitivas —es decir, exhibiciones—, talleres y acciones culturales. En las regulaciones específicas no hay ningún lugar para algo gratuito, salvo que el concesionario así lo desee.
El contrato de concesión resulta llamativo por el canon propuesto. Solo hay que compararlo con lo sellado entre las productoras Live Nation, Dale Play y DF Entertainment con la actual comisión directiva del Club Atlético River Plate para la realización de un mínimo de doce recitales anuales durante diez años, a cambio de 80 millones de dólares libres de impuestos. Es decir, 10 millones de dólares por año, sin contar la marca asociada a la identificación del estadio Liberti, por la que acordaron un piso de 30 millones de dólares netos para el período 2027-2037.
La palabra negocio, que etimológicamente significa “no ocio”, contiene en este caso una paradoja, teniendo en cuenta la característica de entretenimiento pago que se le piensa otorgar a Tecnópolis, que dejará de ser un polo educativo o que, por tratarse de tierras del Estado nacional, podría haber tenido un fin más noble.
Se propuso la privatización por un cuarto de siglo y el principal argumento fue la deuda por mantenimiento y con proveedores por 600 millones de pesos que Milei heredó del gobierno de su antecesor, Alberto Fernández.

La licitación para la gestión del predio de Tecnópolis enfrenta cuestionamientos crecientes, tras revelarse una serie de vínculos societarios y políticos entre los oferentes, funcionarios del gobierno nacional y personas del entorno directo de la secretaria General de la presidencia, Karina Milei.
El concurso, administrado por la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE), que depende del jefe de Gabinete Manuel Adorni, recibió tres ofertas.
La primera corresponde a Perfeta Producciones SA, del Grupo Fénix de Marcelo Fígoli, que recientemente obtuvo la concesión del Aconcagua Arena en Mendoza. La empresa controla además el Grupo Alpha Media, propietario de Radio Rivadavia, Rock and Pop y Splendid, y la constructora GCDI.
La segunda proviene de una unidad transitoria de dos empresas del Grupo La Nación, operadora del estadio Movistar Arena, que perdió el año pasado la concesión del Luna Park frente a Diego Finkelstein y Live Nation. Estos últimos, a su vez, enfrentan una medida judicial que frenó las obras de remodelación por reclamos vinculados a la preservación del patrimonio histórico del “palacio de los deportes”.
La tercera propuesta, y la que aparece como favorita, es la del consorcio conformado por DirecTV Argentina y Torneos y Competencias, ambas pertenecientes al Grupo Werthein.
La posición de Marcelo Fígoli fue descartada, en principio, por razones burocráticas, aunque el dueño de Alpha Media intentará no quedarse afuera de la compulsa.
Sin embargo, lo que genera mayores interrogantes no es la oferta en sí, sino los vínculos que rodean al consorcio liderado por los Werthein y por exintegrantes de la empresa Foggia Group SA, firma a la que le facturaba Bettina Angeletti, esposa de Manuel Adorni.
La empresa Foggia Group fue creada en 2013 por Marcelo Dionisio, quien venía de Fénix y es pareja de Mara Gorini, funcionaria nacional de extrema confianza de Karina Milei. Gorini es asesora de la secretaria General de la presidencia y, antes de asumir, renunció a la empresa en cuestión.
En Casa Rosada la conocen y reconocen por su eficiencia y poder de resolución. Mara Gorini, abogada, trabajó durante el gobierno de Cambiemos como asesora en el ministerio de Transporte y, en la actualidad, no solo está cerca de “El Jefe”, sino que también organiza los eventos de ceremonial en gobierno.


Ahora bien: el 16 de mayo de 2024, medio año antes de lanzarse el concurso por Tecnópolis, ingresaron como directores de Foggia dos ejecutivos: Marcelo Wegbrait y Fabián Suffern. Estuvieron hasta el 14 de mayo de 2025, cuando renunciaron e ingresó al directorio de la compañía Ricardo Silbermins.
Los tres directivos —Wegbrait, Suffern y Silbermins— son parte de DirecTV.
Y aquí es donde se repiten los nombres. El Grupo Werthein y Foggia Group SA, productora fundada por Marcelo Dionisio y su esposa Mara Gorini, comparten el directorio de Arena Power SA, empresa constituida en 2022.

El ejecutivo de los Werthein identificado como Ricardo Silbermins integra ese directorio junto a Ricardo James, titular de la compañía teatral Fuerza Bruta.
Foggia Group no figura formalmente en el concurso, pero su proximidad al proceso resulta significativa. La productora organizó los principales actos políticos de Javier Milei, entre ellos los realizados en el Luna Park y el Centro Cultural Kirchner. También produjo el espectáculo de Tini Stoessel en Tecnópolis el año pasado, evento al que asistió Karina Milei.
A esto se suma que Foggia Group figura como uno de los tres únicos clientes registrados de la consultora de coaching ontológico de Bettina Angeletti, esposa de Adorni. La facturación de esa consultora está siendo investigada por la Justicia Federal, que sospecha que fue utilizada para triangular fondos públicos en beneficio del funcionario.
La diputada Marcela Pagano formalizó una denuncia ante el juzgado Federal Nro. 1, a cargo del juez Ariel Lijo. “Cuando uno empieza a tirar del hilo aparece lo de siempre: Werthein y Foggia asociados en Arena Power SA, Silbermins sentado en el directorio, y un gobierno que se hace el distraído”, declaró la legisladora del bloque Coherencia.
Hasta el momento, ni la AABE ni el jefe de Gabinete —oficinas donde se decidirá la licitación— emitieron declaraciones públicas sobre los vínculos señalados. (www.REALPOLITIK.com.ar)