Juan Pablo Martín Oyarzabal, secretario Gremial de UPCN seccional provincia de Buenos Aires, dialogó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre el rol del sindicato, la situación de los trabajadores estatales y las consecuencias que, según su visión, generan las políticas impulsadas por el gobierno nacional sobre la administración pública.
En ese marco, destacó la importancia de la secretaría que conduce dentro de la organización sindical y explicó que su función atraviesa desde los conflictos laborales hasta las negociaciones salariales. "La secretaría gremial es una secretaría importante, en nuestro caso en particular, nuestro estatuto prevé que de la secretaría gremial depende la interacción con la totalidad de los delegados, con la totalidad de los conflictos que hay en la administración pública bonaerense y también de la totalidad de las discusiones salariales paritarias que se dan en el territorio de la provincia", sostuvo.
Asimismo, remarcó el papel central que cumplen los delegados en cada ámbito laboral y la necesidad de acompañar integralmente a los trabajadores. En ese sentido, señaló: "Los delegados son, a mi entender, importantísimos, porque son la primera línea de batalla dentro de los ámbitos de trabajo, son los compañeros que entienden la dinámica cotidiana de cada una de las oficinas".
Durante la entrevista, Oyarzabal vinculó las dificultades que atraviesa la provincia de Buenos Aires con las políticas impulsadas por la administración de Javier Milei y cuestionó la visión que, según afirmó, existe sobre el Estado y sus trabajadores.
"Este modelo a nivel nacional que viene a proponer Milei hace como un desprecio de la cosa pública y un desprecio de la administración del estado, y parece que cualquiera puede venir, que todo lo que está en el Estado está mal, que todo es bruto, que todo es improvisado", expresó.
En esa línea, puso como ejemplo la política sanitaria nacional y advirtió sobre las consecuencias de reducir la inversión en prevención. "La pregunta es, ¿cuánto ahorro es dejar de comprar vacunas?, ¿cuánto ahorro es dejar de prevenir la salud? y después tener que estar cubriendo costos altísimos, como los que implican una cama de terapia intensiva de alta complejidad", planteó.
El dirigente sindical también cuestionó la paralización de la obra pública y consideró que sus efectos se verán con mayor intensidad en los próximos años. "Hoy por hoy el abandono que estamos viviendo en la obra pública es un abandono que no se paga el costo en un mes, o en una semana, o en seis meses. Lo que va a pasar es que después de cuatro años de abandono de la obra pública las rutas de todo el país van a empezar a explotar en la falta de mantenimiento", aseguró.
Consultado sobre la imagen negativa que históricamente se construyó alrededor de los trabajadores estatales, Oyarzabal consideró que existe una mirada injusta sobre el sector y apuntó también a las responsabilidades políticas en el deterioro de algunas áreas del estado.
"Me parece que en todos los rubros hay gente que lleva adelante su trabajo bien y gente que lleva adelante su trabajo mal", afirmó. Y agregó: "La responsabilidad no solo, o la mayor parte, no es del trabajador, sino también de las autoridades que tienen a cargo, que pasan por el estado llevando adelante una gestión sin responsabilidad muchas veces".
Además, sostuvo que durante años se consolidó un discurso que perjudicó la valoración social de los empleados públicos. "A la sociedad le han metido en la cabeza que el empleado público era una carga", lamentó.
Al analizar las gestiones provinciales que atravesó durante sus quince años como integrante de la comisión directiva de UPCN, Oyarzabal trazó diferencias entre los distintos períodos y fue especialmente crítico con la administración de María Eugenia Vidal.
"Se encontraron con que ganaron a nivel nacional, provincial, en CABA, en La Plata, en todos lados, y mandando para acá algunos porteños que venían medio como a cumplir, sin mucha vocación", señaló. Además, sostuvo que muchos funcionarios de aquella gestión "venían personajes vinculados al sector empresarial, CEOs de empresas, que no tenían sensibilidad humana".
Respecto de la gestión de Axel Kicillof, destacó la disposición al diálogo de los funcionarios provinciales, aunque reconoció que existen diferencias y conflictos propios de la dinámica laboral. "La buena fe que hemos podido negociar y discutir con muchos de los funcionarios de la provincia, sobre todo con los que llevan adelante la mesa de negociación y discusión salarial, queda de manifiesto", sostuvo.
Finalmente, consideró que la provincia atraviesa una situación económica particularmente compleja por la relación con el gobierno nacional. "El gobierno de Milei, en su afán por lograr el superávit, sumergió a la provincia de Buenos Aires en la peor sequía económica, en el peor ensañamiento político", concluyó. (www.REALPOLITIK.com.ar)