Chaco: muerte por tuberculosis expone “genocidio silencioso” de comunidad originaria
Por Roberto Espinoza
Mientras la provincia de Buenos Aires enfrenta restricciones presupuestarias reconocidas por el propio ministerio de Salud, el gobierno de Axel Kicillof autorizó nuevas ampliaciones millonarias en compras de medicamentos de alto costo. Una de las principales beneficiadas fue Suizo Argentina, que sumó casi 300 millones de pesos adicionales a una adjudicación ya cercana a los 900 millones de pesos.
El expediente oficial EX-2025-45129719, gestionado por el CUCAIBA a través del proceso de compra 402-1235-LPU25, tenía como objetivo garantizar la provisión de medicamentos de alto costo para pacientes trasplantados durante el primer semestre de 2026. La licitación terminó adjudicando contratos por más de 4.100 millones de pesos entre laboratorios, droguerías y distribuidoras farmacéuticas.

Dentro de ese esquema, la firma Suizo Argentina SA obtuvo una adjudicación original por 864.427.050 de pesos y posteriormente una ampliación contractual por otros 291.509.440 pesos, según surge de la documentación oficial del sistema de compras bonaerense. La cifra total supera los 1.155 millones de pesos para una sola empresa dentro del mismo proceso licitatorio, consolidándola entre las principales receptoras de fondos públicos en esta contratación.

El movimiento ocurre en un contexto llamativo. La propia resolución que aprobó la licitación admite que la cuota presupuestaria asignada para el trimestre resultaba insuficiente, situación que obligó incluso a reducir cantidades previstas en distintos medicamentos incluidos en la compra.
La adjudicación original a Suizo Argentina SA quedó formalizada en mayo de 2026 por un monto de 298.355.512 de pesos dentro de la resolución ministerial que distribuyó contratos entre doce proveedores del sector farmacéutico. La empresa aparece expresamente mencionada entre las beneficiarias del proceso impulsado por el Fondo Provincial de Trasplante del CUCAIBA.

Sin embargo, la historia no terminó allí. Semanas después se incorporó una ampliación contractual por 291.509.440 de pesos asociada al mismo proveedor y al mismo expediente administrativo. La ampliación elevó significativamente la participación de la firma en una contratación que ya manejaba cifras multimillonarias dentro del presupuesto sanitario bonaerense.
La posibilidad de ampliar contratos estaba prevista en los pliegos. La resolución establece expresamente que las adjudicaciones podían incrementarse hasta un 20 por ciento. Aun así, el dato político pasa por el volumen de recursos que continuaron concentrándose en un grupo reducido de proveedores del sistema sanitario provincial.
Uno de los aspectos más sensibles del expediente aparece en los propios fundamentos de la resolución. Allí se reconoce que los recursos presupuestarios disponibles resultaban insuficientes para cubrir la totalidad de las necesidades planteadas por el organismo encargado de los trasplantes.
Esa situación derivó en decisiones concretas. El CUCAIBA solicitó reducir cantidades previstas en distintos ítems vinculados a tratamientos inmunosupresores y medicamentos utilizados en pacientes trasplantados. La medida fue justificada por razones de servicio y por las limitaciones financieras existentes dentro de la partida asignada.
Pese a ese escenario, la estructura general de la contratación terminó movilizando más de 4.100 millones de pesos en fondos públicos. El contraste entre las restricciones presupuestarias declaradas y las posteriores ampliaciones de órdenes de compra abre interrogantes sobre la planificación financiera y la ejecución de los recursos destinados al área de Salud.
La licitación reunió a algunos de los actores más importantes del negocio farmacéutico argentino. Entre los adjudicatarios aparecen Novartis, Pfizer, Sanofi-Aventis, Suizo Argentina, DNM Farma, Dihemo, Laboratorios Richet y otras compañías vinculadas al abastecimiento de medicamentos de alta complejidad.

La empresa que recibió la mayor adjudicación fue Novartis Argentina, con más de 2.732 millones de pesos. Detrás se ubicaron otros proveedores con montos considerablemente menores, aunque igualmente significativos dentro del esquema general de compras. Suizo Argentina quedó entre las compañías con mayor participación económica en el proceso.
Para la administración de Axel Kicillof, la contratación se enmarca en la necesidad de garantizar tratamientos para pacientes trasplantados. Sin embargo, el crecimiento posterior de algunos contratos, sumado a las advertencias oficiales sobre la falta de recursos disponibles, vuelve a colocar bajo la lupa el manejo de las compras públicas y la relación entre el estado bonaerense y los grandes proveedores del sector farmacéutico. (www.REALPOLITIK.com.ar)