Una masiva marcha de comunidades originarias en el Impenetrable chaqueño denuncia una catástrofe social marcada por hambre, desnutrición y muertes evitables por tuberculosis. Reclaman asistencia alimentaria, sanitaria y acceso a agua potable, mientras acampes y cortes de ruta exponen la crisis humanitaria. La muerte de Sara Maldonado, mujer wichí de 64 años, se convirtió en símbolo del “genocidio silencioso” que atraviesan los pueblos Wichí, Qom y Moqoit. En este contexto de “exterminio silencioso”, tampoco funcionan instituciones como el Instituto del Aborigen Chaqueño (IDACH), cooptado por el zderismo. Mientras tanto, el gobierno del Chaco derrocha más de 35.000 millones en publicidad a medios y periodistas afines.
Desde la semana pasada se desarrolla en distintos puntos de El Impenetrable chaqueño una masiva marcha de la comunidad originaria "contra el hambre y la muerte por tuberculosis". El motivo de la protesta son la falta de asistencia alimentaria y sanitaria, y también de agua potable. Los referentes indígenas en diferentes puntos del Chaco denuncian falta de entrega de módulos alimentarios, desocupación y muertes por tuberculosis.
Estas movilizaciones son organizadas por comunidades indígenas (Wichí, Qom y Moqoit) y pobladores criollos. Exigen especialmente asistencia alimentaria y sanitaria urgente ante una "catástrofe social".
Las marchas se realizan de a pie, en donde cientos de indígenas caminan desde parajes y localidades, como desde Tres Caciques hasta Miraflores, o concentraciones en Misión Nueva Pompeya y Villa Río Bermejito. También los manifestantes se expresan a través de cortes de ruta y organizan acampes con ollas populares para paliar el hambre de la comunidad.
Las organizaciones indígenas y criollas hicieron además entrega de petitorios al ministerio de Desarrollo Humano del Chaco y exigen respuestas concretas. Hasta ahora no obtuvieron respuestas favorables.
En la mañana del miércoles 10 de junio falleció Sara Maldonado, una mujer wichí de 64 años que había sido trasladada de urgencia desde Nueva Pompeya hacia Castelli con graves afecciones pulmonares producto de una tuberculosis. Esta mujer estuvo internada varios días en la ciudad de Juan José Castelli, tenía un cuadro crítico en el que escupía sangre debido a graves problemas pulmonares y estomacales. Finalmente murió el miércoles pasado.
Desde la comunidad originaria denuncian que el fallecimiento de Maldonado se suma a la lista de “muertes evitables” por patologías estructurales y desatendidas, como la tuberculosis y la desnutrición crónica, que azotan a la población del Chaco profundo ante la falta total de médicos, insumos básicos y ambulancias adecuadas en los parajes rurales.
Rosa Agüero, una mujer wichí que participa de la protesta en Nueva Pompeya, contó el fin de semana las razones del acampe. “Es un reclamo por nuestros derechos. Reclamamos por más salud, por la falta de agua. También por el trabajo. No es que no queremos trabajar. Hay niños que sufren desnutrición, falta de agua y sin electrificación”, describió.
“Esperemos que nuestros reclamos lleguen al gobernador Zdero y haga algo”, se esperanzó esta mujer, mientras mucha gente hacía cola para cargar su plato de comida en las ollas populares que se hacen en el acampe.
El programa alimentario Ñachec, lanzado por el gobernador Leandro Zdero al inicio de su gestión, es señalado por comunidades indígenas como una “burla”. Denuncian que reparte apenas ocho productos de baja calidad y que las entregas se realizan cada tres o cuatro meses.
El vocero indígena Fernando Mendoza, desde Pampa del Indio, afirmó: “El Ñachec es una burla: reparten solo ocho productos de muy baja calidad y lo entregan cada tres o cuatro meses”.
¿Qué productos trae el Ñachec?
- Un paquete de lentejas Doroteo de 400 gramos.
- Un kilo de yerba mate Andresito.
- Un kilo de sémola de maíz para preparar polenta marca P&P
- Un kilo de arroz Fink.
- 900 cc de Aceite de girasol Legítimo.
- Un kilo de harina de trigo Brüning.
- Un kilo de azúcar Dulcy.
- 800 gramos de Leche en Polvo Vidalac.
En sintonía con esto, el diputado provincial peronista Atlanto Honcheruk ya había advertido en 2024 que el gobierno “gasta más recursos en sus punteros políticos del Ñachec que en la mercadería que entrega a los necesitados”.
Otra de las críticas al programa Ñachec es el uso político que hace la gestión de Leandro Zdero, en contradicción con su discurso oficial de “terminar con los intermediarios en la asistencia social”.
Justamente el vocero indígena Fernando Mendoza expuso otra contradicción de la gestión provincial sobre el Ñachec: “Los punteros de Zdero en el Ñachec entregan la mercadería a quienes ellos deciden, no a la gente que realmente necesita”, declaró en Argentinos de Mal.
La acusación fue confirmada por Marcos Resico, secretario de Asuntos Estratégicos y mano derecha del gobernador. En un audio filtrado en 2025 ordenaba: “Las becas y mercadería del Ñachec hay que repartirlas solamente donde a nosotros nos sirva”.
El audio filtrado de Resico ocurrió antes de las elecciones en el Instituto del Aborigen Chaqueño (IDACH), organismo que debería garantizar los derechos de las comunidades indígenas. El presidente electo fue Florencio Díaz, militante del oficialismo.
Tras el triunfo de Díaz como presidente del IDACH, otro funcionario de Zdero, Jorge Gómez —entonces ministro de Gobierno y Justicia, hoy diputado provincial— reconoció en otro audio filtrado: “La caja del IDACH la vamos a manejar nosotros, Florencio no va a manejar ni las agujas de su reloj”. La caja del IDACH no es un tema menor. Según el presupuesto provincial 2026 el IDACH tiene asignado 2.028.555.099 de pesos. Es una cifra que serviría para paliar varias de las necesidades básicas del pueblo indígena chaqueño. No obstante, los hechos apuntan otra realidad.
Actualmente, eso que anticipaba Jorge Gómez es lo que sucede: el IDACH funciona bajo control remoto del ejecutivo provincial. Florencio Díaz permanece ausente y no se pronuncia frente a la hambruna ni ante las muertes por falta de asistencia sanitaria en su propia comunidad.
Cuando todavía era juez del Juzgado Civil y Comercial Nro. 6, Jorge Sinkovich había determinado en agosto del año pasado, una multa diaria de 85,9 millones de pesos diarios al gobierno del Chaco por incumplir la asistencia alimentaria y de agua potable a 30 mil wichís.
La reacción del oficialismo chaqueño en ese entonces no fue muy republicana: arremetió contra Sinkovich con un jury de enjuiciamiento. ¿Cómo terminó la historia? Sinkovich renuncia y se acoge al beneficio de su jubilación. "Me colgaron de un árbol. Tuve que renunciar al ser apretado por orden de Zdero", dijo Sinkovich en una conferencia de prensa que brindó para explicar los motivos de su renuncia al juzgado.
Ahora, el mismo Sinkovich recuerda que desde su renuncia los 30 mil wichís nunca recibieron la asistencia que el juez había determinado en su momento.
Sobre la decisión de la Justicia que debe determinar si se debe o no obligar a la gestión Zdero a asistir con alimentos y agua potable a la comunidad Wichí, Sinkovich fue categórico al definir que “el poder judicial duerme el sueño de los justos”.
“Se está dando un exterminio silencioso de la comunidad originaria en Chaco. Pasaron 7 meses de mi renuncia, y mientras tanto los wichís siguen sin alimento y sin agua potable. Hay un genocidio silencioso", dijo en Argentinos de Mal.
La mano derecha de gobernador es Marcos Resico. Este funcionario nació en Nueva Pompeya, este pueblo de El Impenetrable que hoy es el epicentro de las protestas contra la hambruna y la falta de asistencia sanitaria de la comunidad indígena en Chaco. Mientras todo eso pasa, Resico es el súper funcionario cuya cartera dispone de una caja megamillonaria para condicionar editorialmente a medios y periodistas en la provincia.

Desde Zdero llegó a la gobernación a la actualidad, el estado chaqueño ya gastó 35.275.752.203,67 de pesos en pauta publicitaria a medios y periodistas afines según registros de la página de la Tesorería General de la provincia. En lo que va del 2026, el gobierno del Chaco ya gastó 10.553.845.064,31 en publicidad mediática.
Así las cosas, pareciera que el gobierno de Zdero prioriza comprar las editoriales de periodistas y medios antes que asistir a la comunidad indígena. (www.REALPOLITIK.com.ar)