Fernando Signorini, histórico preparador físico de Diego Armando Maradona, dialogó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre el Mundial 2026 que se disputa en Estados Unidos, México y Canadá. Durante la entrevista, cuestionó con dureza el rumbo que tomó el fútbol internacional, criticó a la FIFA, apuntó contra el poder económico que domina el deporte y reivindicó el legado de Diego Maradona como una voz rebelde frente al sistema.
Al ser consultado sobre los cambios implementados por la FIFA y la organización del Mundial, Signorini aseguró que el negocio terminó desplazando los valores históricos del deporte. "Es el juego perverso de siempre. Es un atropello más al fútbol en su esencia como argumento cultural y formativo", sostuvo.
En esa línea, recordó una reflexión de César Luis Menotti y lamentó la transformación que sufrió el fútbol en las últimas décadas: "Cuando la pelota saltó del terreno de juego a los escritorios de los grandes jerarcas de negocio, inclusive ahora, inexplicablemente también los jeques árabes, el fútbol cambió en su esencia para siempre y eso no creo, no soy optimista, que se pueda volver a recuperar".
Además, fue más allá al referirse al contexto político en el que se desarrolla el certamen: "Todo eso que el fútbol tenía precisamente como orgullosa excusa para pasarla bien, para ser feliz, ya ha quedado en el olvido y no creo que se pueda volver a recuperar".
Consultado por la gran cantidad de lesiones que afectan a futbolistas de distintas selecciones, Signorini apuntó directamente contra los calendarios sobrecargados y también contra la falta de reacción de los propios protagonistas. "Los jugadores mismos se han prestado o se han rendido a ser, salvo excepciones que confirma la regla, sumisos corderos de un rebaño que maneja el poder", afirmó.
El ex preparador físico de la selección argentina recordó cómo cambiaron las preparaciones mundialistas con el paso del tiempo y señaló que hoy los futbolistas llegan exhaustos física y mentalmente.
En ese sentido, lanzó una de las frases más contundentes de la entrevista: "Los jugadores que se jodan porque de una vez por todas que recojan el guante que Diego tiró en el Mundial del 86 cuando dijo de formar ese gran sindicato mundial de jugadores para que el fútbol sea de ellos y no de los dirigentes".
Y agregó: "Como ninguno toma una medida, están todos muy cómodos en ese rol y por eso que en vez de quejarse que tomen alguna medida y sin embargo no toman absolutamente ninguna".
Durante la conversación también se refirió a la utilización de la imagen de Maradona en campañas vinculadas a las apuestas deportivas y expresó su rechazo. "Yo creo que es realmente un atropello, una falta total de respeto a lo que Diego pensaba", aseguró.
Asimismo, cuestionó el rol de algunas figuras actuales del fútbol y el mensaje que transmiten a las nuevas generaciones: "El sistema debe estar encantado con esa manera tan frívola de ser de los jugadores actuales".
Respecto de la visita de integrantes de la selección argentina a la Casa Blanca y el encuentro con Donald Trump, manifestó: "Si no fuiste a la Casa Rosada, ¿por qué fuiste a la Casa Blanca y por qué estrechaste la mano y le sonreíste cuando este genocida el día anterior había sido también el responsable de la muerte de casi 200 niñas en un colegio de Irán?".
Para Signorini, estas contradicciones explican su creciente distancia con el fútbol moderno: "Todas esas contradicciones hacen que yo me sienta cada vez más lejos de este presente del fútbol a nivel mundial".
Entre tantas críticas, el histórico preparador físico destacó la figura de Marcelo Bielsa como una de las pocas voces que aún cuestionan el rumbo del deporte. "Marcelo en ese sentido sigue siendo tan admirable, al menos para mí, como siempre", señaló.
Y añadió: "A través de él sí, cómo no podemos alentar la esperanza de que el fútbol de alguna manera siga protegiendo valores que son insustituibles".
Sobre la realización de un nuevo Mundial en Estados Unidos, Signorini volvió a recordar la expulsión de Maradona en la Copa del Mundo de 1994 y aseguró que decidió no mirar partidos disputados en territorio estadounidense. "Precisamente por eso y en recuerdo de él, y a lo mejor en honor a él, yo no voy a mirar absolutamente ningún partido que se juegue en territorio americano", afirmó.
Finalmente, volvió sobre aquel episodio que marcó la carrera del astro argentino y cuestionó el rol de los dirigentes de la época. "Esa instrumentalización de la que él fue objeto en el 94 está bien, no hay prueba, pero hay veces que basta con el sentido común", reflexionó.
Y cerró con una crítica a la estructura de poder del fútbol internacional: "Fue todo de una perversidad brutal". (www.REALPOLITIK.com.ar)