Un violento episodio de inseguridad se registró durante la madrugada en el depósito Potosí, ubicado en José C. Paz, donde al menos cuatro delincuentes ingresaron al establecimiento, redujeron al vigilador de turno y recorrieron distintos sectores del predio antes de darse a la fuga.
El hecho ocurrió alrededor de la 1.45 de la madrugada, luego de que el trabajador diera salida a un camión. Según el relato incorporado al informe interno del servicio de seguridad, el vigilador Héctor Velázquez escuchó ruidos provenientes del sector posterior del depósito y se dirigió hacia allí para verificar qué ocurría.
En ese momento, siempre de acuerdo con su testimonio, fue interceptado por cuatro hombres, quienes lo redujeron y lo trasladaron hasta la guardia. Allí le inmovilizaron las manos y los pies con precintos plásticos, dejándolo imposibilitado de actuar mientras los asaltantes avanzaban dentro del predio.
Mientras uno de los delincuentes permanecía junto al vigilador en la guardia, otros dos recorrieron distintos sectores del establecimiento, incluidas las oficinas administrativas, donde se constató desorden.
Minutos después, uno de los sujetos habría dado la orden de retirarse. Antes de abandonar el lugar, los delincuentes le preguntaron al vigilador cómo abrir el portón de salida y finalmente escaparon por ese acceso.
Debido a que permaneció reducido durante todo el episodio, el trabajador no pudo determinar si los intrusos lograron sustraer elementos del establecimiento.
La llegada de la policía se produjo luego de que el propietario del depósito, desde su domicilio, advirtiera movimientos sospechosos a través del sistema de cámaras de seguridad y diera aviso a las autoridades.
Al arribar al lugar, el personal policial encontró al vigilador todavía inmovilizado y procedió a liberarlo cortando los precintos. Según consta en el informe, Velázquez se encontraba en estado de conmoción por la situación vivida.
Posteriormente también se hizo presente en el predio el encargado del depósito, identificado como Julián, quien realizó una primera revisión del lugar. En principio, manifestó que no observó faltantes de elementos de relevancia, aunque sí detectó desorden en distintos sectores y, al revisar las cámaras, pudo constatar parte de lo relatado por el guardia.
Durante la inspección del predio, se detectó un corte de aproximadamente 60 por 50 centímetros en una de las chapas que conforman el cerramiento perimetral del depósito.
Por sus características y ubicación, los investigadores presumen que ese sector pudo haber sido utilizado como vía de ingreso por los delincuentes. Además, se adjuntaron fotografías del lugar donde presuntamente se produjo la intrusión.
Tras el episodio, se dispuso el traslado de personal de retén desde el servicio Panificadora para brindar apoyo operativo, mientras que el vigilador debía presentarse durante la jornada en la dependencia policial correspondiente para prestar declaración.
Fuentes vinculadas a la investigación señalaron que la policía busca intensamente a los al menos cuatro autores del hecho y trabaja sobre indicios concretos que permitirían orientar la pesquisa hacia posibles responsables.
Por estas horas, los investigadores analizan las cámaras de seguridad del establecimiento y otros elementos recolectados en el lugar, tanto para identificar a los delincuentes como para determinar con precisión si lograron llevarse algún elemento del depósito. (www.REALPOLITIK.com.ar)