Karina Kalpschtrej, directora Ejecutiva adjunta de Poder Ciudadano, conversó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre las cifras del Observatorio Regional de Corrupción Sexual, un fenómeno invisibilizado que combina el abuso de poder delegado por parte de agentes estatales con la violencia basada en género hacia mujeres y diversidades.
"Cuando hablamos de corrupción sexual, hablamos de una extorsión donde agentes públicos demandan prácticas sexualizadas a cambio de acceder a un derecho o permanecer en un puesto de trabajo", explicó Kalpschtrej. El observatorio regional relevó 430 casos a través de la agenda periodística en seis países de América Latina, de los cuales 195 corresponden a la Argentina, ubicando al país al frente de la estadística regional debido, en parte, a una mayor visibilización local del debate de género.
La especialista describió la gravedad del escenario al señalar que "la corrupción sexual es superdemocrática y está presente en todas las gestiones y partidos políticos". Además, detalló que en Argentina seis de cada diez casos ocurren en el ámbito del empleo público, registrándose una mayor incidencia en las administraciones provinciales por encima de los niveles municipales y nacionales.
La referente de Poder Ciudadano expuso los obstáculos que enfrentan las víctimas al momento de buscar justicia institucional frente a la opacidad de los organismos del estado. "Muchas veces las denuncias son poquitas porque no están procesadas judicialmente bajo este concepto; a veces figuran solo como violencia o solo como corrupción, dejando a las víctimas en un callejón sin salida", argumentó.
Frente a la inacción estatal, la organización civil adoptó metodologías basadas en el rastreo periodístico para construir datos fiables sin exponer la identidad de las personas afectadas. "Nos encontramos con el problema de que cuando las personas denunciamos al estado, el estado no es tan veloz ni eficiente en investigarse a sí mismo ejerciendo violencia por razones de género", subrayó.
Por último, Kalpschtrej remarcó la necesidad de incorporar la corrupción sexual en las leyes de ética pública y los códigos institucionales para proveer capacitaciones, canales de denuncia seguros y herramientas de reparación. "El ámbito periodístico es la fuente de origen de nuestra información y el primer lugar donde hay que transferir estas herramientas. La alianza entre los observatorios y el periodismo es condición sin ecuanón para saltar el cerco del silencio y la impunidad", concluyó. (www.REALPOLITIK.com.ar)