El frío de Temperley se hacía sentir desde temprano, pero eso no impidió que cientos de personas comenzaran a reunirse en las inmediaciones de Auditorio Sur. Como ocurre en cada fecha importante de Sueño de Pescado, la plaza cercana al recinto se transformó en punto de encuentro para amigos, familias y seguidores llegados desde distintos puntos del conurbano y del país.
Entre mates, cervezas, abrazos y canciones sonando desde parlantes improvisados, la previa ya anunciaba una noche especial.
La banda platense regresaba al Sur luego de su reciente paso por Uruguay, donde volverá a presentarse próximamente con un show gratuito en 26 de junio en Live Era.

Esta vez la propuesta tenía un atractivo extra: continuar con el ciclo de conciertos dedicados a revivir discos completos de su carrera. En esta oportunidad fue el turno de La Palabra, el álbum editado en 2019, recuperando no solo sus canciones sino también parte de la estética y el espíritu de aquella etapa.
Cuando las luces se apagaron, quedó claro que Sueño de Pescado atraviesa uno de sus mejores momentos. Desde el arranque con "Peregrinos", "Floresta", "Una Vuelta Más" y "Rompecabezas corazon", la banda mostró una solidez impactante, con un sonido potente y una precisión que reflejó horas de ensayo y compromiso.

Uno de los puntos más altos de la noche fue la actuación de Manuel Rodríguez, cada vez más afianzado como cantante y guitarrista. Seguro, expresivo y dueño de una gran presencia escénica, condujo el show con autoridad. A su lado, Agustín Bragoni volvió a demostrar toda su calidad en las guitarras, mientras que la base conformada por Gabriel y Mariano "Cogo" construyó una verdadera muralla sonora desde el bajo y la batería.
La incorporación de Gastón Tocho aportó un color especial a las canciones. Su saxo apareció en momentos clave, sumando matices y una impronta que por momentos remitía a los grandes climas del rock argentino más clásico.

La primera parte del recital continuó con un gran homenaje al Indio y el tema elegido fue "Vencedores Vencidos", "Buscan", "Mi Cielo te deje", "Stoned", "Preso de Mi Corazon" y "Barcos Hundidos", siguieron en repertorio antes de dar paso a un segmento acústico cargado de sensibilidad. El recorrido siguió con "Sombras" y "Vuelvo".
La conexión entre la banda y su gente volvió a ser uno de los aspectos más emocionantes de la noche. Ya en el tramo final llegaron algunos de los momentos más celebrados con "Los Años Ligeros", "Nube Negra", "Mil Pasos", "Riña de Gallos", "Pude" y "Carcelero", desatando pogos y cantos que hicieron temblar el recinto.

El cierre encontró a Sueño de Pescado desplegando toda su potencia con "Rock Sin Vuelo", "Probaste un buen dolor " y "Todo Se Va", completando una lista de temas que recorrió distintos momentos de la historia del grupo y confirmó la vigencia de un disco muy querido por sus seguidores.
Más allá de las canciones, la noche volvió a demostrar algo que se repite fecha tras fecha: Sueño de Pescado pisa fuerte donde toca. En tiempos complejos desde lo económico, la gente sigue organizándose para viajar, acompañar y sostener un proyecto independiente que construyó una comunidad propia.
La proxima estacion es Rosario donde tocaran el disco " Motor Animal " el 25 de julio en Jaguar Haüs. (www.REALPOLITIK.com.ar)