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Por Antonio D'Eramo
La psicóloga especialista en psicoanálisis de adolescentes y adultos, Silvina Zecler, dialogó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre el crecimiento de los cuadros de ansiedad y depresión, el impacto del contexto económico y social en la salud mental y el rol cada vez más presente de la inteligencia artificial como herramienta de consulta emocional. Durante la entrevista, advirtió sobre la necesidad de buscar espacios de escucha profesional y recuperar los vínculos humanos.
Al referirse a los datos que muestran un incremento de los problemas de salud mental, Zecler aseguró que las estadísticas sirven para dimensionar una problemática que los profesionales observan diariamente en los consultorios. "Estamos viviendo un mundo loco y Argentina históricamente es un país que nos tiene acostumbrados a sus avivenes constantemente y ni hablemos del plano económico", sostuvo.
En ese sentido, explicó que la incertidumbre económica constituye una fuente concreta de angustia para muchas personas. "La variable económica siempre, y la incertidumbre, y el no poder proyectar, y escuchar siempre: 'No, pero este no es un buen momento para esto, y no es un buen momento para lo otro', digo, hay reacción en la industria", afirmó.
Asimismo, remarcó que el malestar excede la situación financiera individual: "De verdad que no hace falta leer muchos estudios específicos para darte cuenta que estamos viviendo mal, digamos, tengas o no tengas, o tengas más o menos problemas económicos".
La especialista también puso el foco en los cambios que generan las nuevas tecnologías en la vida cotidiana y en la manera de vincularse. "Respecto de lo que marca este estudio también, es lo que vos decías, como esto de la inmediatez con la que vivimos, y la poca tolerancia a la frustración que cada vez es más evidente, en niños, adolescentes y adultos", indicó.
En esa línea, alertó sobre el uso compulsivo de los dispositivos móviles. "El scrolleo constante nos está bajando literalmente, hay cada vez más estudios, y nos alertamos de esto, pero nadie está ajeno a que de repente empezás a agarrar el teléfono un ratito, y es adictivo y está preparado para que sea adictivo", expresó.
Para Zecler, esta dinámica modifica incluso el funcionamiento del cerebro y la forma en que las personas se relacionan. "Parecería ser que la tecnología nos acerca más, pero paradójicamente nos aleja más", reflexionó.
Y agregó: "Uno puede saber qué pasa o qué come alguien, un influencer en el otro lugar del planeta, pero no tienes idea de lo que le pasa a tu hermano que está sentado al lado tuyo con el teléfono".
Consultada sobre quienes recurren a plataformas de inteligencia artificial en busca de contención emocional o respuestas vinculadas a conflictos personales, Zecler adoptó una postura intermedia. "Creo que sirve para algunos casos, que también es un hecho que la inteligencia artificial está entre nosotros cada vez más, ha venido para quedarse", señaló.
Sin embargo, reconoció sus reparos frente al fenómeno: "Es espeluznante. Yo tengo una mirada absolutamente apocalíptica respecto a la inteligencia artificial".
La profesional advirtió que estas herramientas no pueden reemplazar el vínculo terapéutico. "¿Es efectiva, eficiente y útil para todos? No. Hay que tener mucho cuidado", sostuvo.
Y profundizó: "Una cosa es como un juego, como una prueba, como una descarga. En determinados casos". Además, remarcó: "No es lo mismo que un vínculo con otro humano. Nada que ver. Es también un peligro".
Sobre el final de la entrevista, Zecler dejó un mensaje dirigido a quienes atraviesan situaciones de ansiedad, depresión o angustia. "Que consulten a un profesional de la salud", recomendó.
Y concluyó con una reflexión que consideró central: "Creo que el tip más importante es poder hablar de lo que nos pasa, de lo que nos angustia. Eso calma un montón".
Finalmente, destacó el valor de encontrar espacios seguros para expresar emociones: "Cuando uno encuentra un lugar seguro donde puede expresar sus miedos, sus emociones, sus frustraciones, sus ansiedades, todo, es la mejor recomendación que creo que puedo darles".
Antes de despedirse, dejó una última enseñanza: "Hay muy poquitas cosas, enfermedades muy graves y la muerte que no tiene retorno. El resto se puede hablar, se puede pensar, se puede solucionar y hay que ir por eso. Buscando las personas que nos puedan ayudar". (www.REALPOLITIK.com.ar)