Jueves 25 de junio de 2026

Internacionales

Fin de la revolución

Cuba capitula ante Estados Unidos y aprueba el giro económico más drástico desde 1959

25/06/26 | Cuba aprobó un paquete de reformas que abre su economía al capital privado, habilita mayor dolarización y marca un giro histórico tras décadas de revolución.


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“Todo concluye al fin, nada puede escapar. Todo tiene un final, todo termina”, nos recordaba Vox Dei en su mítico tema “Presente”. Y Cuba no fue la excepción. En medio de la hojarasca levantada por la guerra de Irán y el mundial de fútbol, la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba cedió finalmente a la presión norteamericana y aprobó un inmenso paquete de reformas capitalistas y de apertura económica. El interminable bloqueo a que fue sometida la isla concluyó en la sanción de 176 medidas que habilitan el ingreso de la banca privada al sistema financiero, un alto nivel de dolarización de la economía, la ampliación de la participación para el  capital privado, la liberalización del comercio exterior y el fin del control de precios en el mercado interno.

La decisión fue anticipada por el presidente Miguel Díaz-Canel, y aprobada sin discusión por el comité central del Partido Comunista y el Parlamento de Cuba el pasado jueves 18 de junio, decisión que significó una rendición incondicional a las exigencias norteamericanas. El paquete de medidas intentará ahora conseguir inversiones extranjeras al por mayor y promover el desarrollo del sector privado. De este modo, después de 67 años de resistencia revolucionaria, Cuba capituló.

Las reformas tienen como claro objetivo la reconstrucción de una economía de mercado, para lo cual ofrecerá múltiples beneficios al capital internacional y, en especial, al norteamericano. Ya existen conversaciones para que corporaciones de los EE.UU. se apropien de las explotaciones mineras. A partir del nuevo marco institucional, las devaluadas conquistas sociales de la Revolución serán eliminadas en tiempo récord.

El desmantelamiento del modelo socialista

Las medidas fueron convalidadas por un anciano Raúl Castro, quien sostuvo que “es lo que más conviene a la revolución”. El paquete de medidas es el más drástico que se impulsa en la isla, y supera largamente a las adoptadas en el período especial de los años 90, los lineamientos económicos aprobados en 2011 o la tarea ordenamiento de 2021, e incluyen al conjunto de la economía cubana. Empresas estatales, sistema financiero, comercio exterior, sector privado nacional y extranjero, sistema de precios y subsidios, salarios, etcétera.

En lo referido al sistema financiero, se permitirá un acceso irrestricto al capital privado y se autorizará la circulación de criptomonedas. También se permitirá el ingreso de remesas sin control estatal de ningún tipo y la apertura de cuentas sin requisito de autorización previa.

Una concesión muy significativa es la autorización para que una persona pueda ser propietaria de varias empresas. Asimismo se permitirá a las mipymes (empresas que actualmente tenían un límite de 100 trabajadores) a contratar mano de obra de manera irrestricta y podrán diversificar sus actividades sin aprobación estatal alguna, medida que favorece su reconversión en grandes empresas capitalistas. Correlativamente, salarios y condiciones de trabajo pasarán a negociarse por empresa.

El capital extranjero no tendrá restricción alguna, y podrá operar en el sistema financiero, turístico y agropecuario, y se le permitirá asociarse con empresas privadas locales. Estas medidas se complementarán con un proceso de descentralización y debilitamiento del Estado y del gobierno nacionales, al incrementar de las competencias de los gobiernos provinciales y municipales, que ahora tendrán a su cargo el comercio exterior, la aprobación de empresas privadas, la autorización de las inversiones extranjeras, o la liquidación o fusión de empresas estatales entre sí o con emprendimientos privados. También se dispuso la transformación “de la empresa estatal socialista en una sociedad mercantil por acciones o por participación”, decretando así la defunción definitiva de la economía estatal. 

Las medidas clausuran la experiencia revolucionaria en un momento en que la situación social había llegado a un punto terminal. El salario promedio había llegado a 7 mil pesos para una canasta básica superior a los 60 mil. Ese ingreso no alcanzaba siquiera para comprar dos envases de huevos y un litro de aceite, compra cotizada en 7.800.

El megapaquete de apertura capitalista es el punto final de otras medidas previas que afectaron decididamente las conquistas revolucionarias, como los lineamientos de 2011, diseñados por Raúl Castro y, sobre todo, la tarea ordenamiento de 2021. El paquete actual no es el resultado de una elaboración autónoma, sino el resultado de negociaciones bilaterales con el gobierno de Donald Trump, que venían teniendo lugar desde hace casi un año. En este caso, la claudicación ha sido total.

Si bien la nueva normativa no define plazos de implementación, las declaraciones de los principales funcionarios cubanos dieron a entender que se procederá en forma inminente. Así se cierra un capítulo decisivo de la geopolítica internacional iniciado en 1959. Presa de su declinación, la revolución cubana será reemplazada por la “Cuba libre”, que ya no será un trago sino el resultado de la victoria del capitalismo norteamericano.

¿Volverá el status conferido a la isla hasta 1948? Mientras que Donald Trump no deja de fracasar en el tablero internacional, en el “patio trasero” sigue jugando de taquito. (www.REALPOLITIK.com.ar)

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