Dady Brieva, Miguel Del Sel y el Chino Volpato se preparan para su regreso definitivo a los escenarios en el mes de agosto en el Teatro Gran Rex. En diálogo con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm), Volpato repasó la historia del trío santafesino que nació "para completar un sueldo de docente" y terminó transformándose en un fenómeno de masas indiscutido de la cultura popular argentina.
"Esto nació y no tendría que haber sido, es contra natura porque ya estábamos como despedidos entre nosotros. Cada uno estaba en sus cosas y no encontrábamos el espacio. Pero apareció una propuesta de Dante Gebel y nos convenció de que Midachi tenía que finalizar de otra manera", reveló el humorista sobre el reencuentro tras su última temporada en 2020 antes de la pandemia. El show de despedida repasará sus sketches más emblemáticos y planea extender su recorrido por el interior del país hasta fin de año, incluyendo una fuerte posibilidad de presentarse en el Teatro Municipal Coliseo Podestá de La Plata.
Con 43 años de trayectoria, Volpato reflexionó sobre la vigencia del grupo y cómo el humor conectó de manera transversal con el público: "Llegó un momento en el que se convirtió en una revolución social. Empezó a ir al teatro el laburante, el taxista, el colectivero, gente que nunca antes había pisado una sala porque sentía que era algo formal. Nosotros expusimos nuestros propios vicios y defectos en el escenario y todo se convirtió en una familia".
El integrante del trío recordó el impacto revolucionario que tuvieron los casetes de VHS en los años 90 para la popularidad del grupo, permitiendo que sus shows llegaran a hogares de todo el país e incluso a comunidades en Israel, España y Estados Unidos a través de copias caseras. "Hoy agarrás el celular y te aparecen los clips o los reels de la Tota o Drácula y la gente se sigue riendo de memoria", analizó.
Al comparar el panorama artístico actual con sus comienzos, Volpato destacó los cambios en la difusión y el consumo del entretenimiento. "Nosotros somos de la época del afiche de papel en la calle y de los programas de televisión con 40 puntos de rating como los de Susana, Mirtha o Tinelli, donde si entrabas era porque tenías talento real. Hoy la información está muy democratizada por las redes sociales y los nuevos artistas se comunican de manera directa con su público, lo cual es maravilloso, aunque ya nada determine un éxito o un fracaso absoluto", concluyó. (www.REALPOLITIK.com.ar)