La Escuela de Arte Nro. 501 “Liliana Grinberg” de San Nicolás de los Arroyos es una institución estatal de nivel superior dependiente de la dirección General de Cultura y Educación bonaerense, que conduce Flavia Terigi. El establecimiento está dedicado a la formación artística en disciplinas como música, artes visuales, teatro, danza, cerámica, diseño y fotografía.
Pero detrás de una de las instituciones de formación artística más importantes de la región, existe una grave denuncia por persecución política, irregularidades administrativas y desplazamientos arbitrarios de autoridades. El hecho se retrotrae al año 2024.
Mediante el expediente 2024-33767503 fue relevado de manera simultánea todo el equipo de conducción de la escuela: la directora, el vicedirector, el jefe del área de Música, la secretaria e incluso la inspectora de Educación Artística, quien además había sido directora del establecimiento. La justificación oficial fue la apertura de una investigación administrativa.
Sin embargo, los docentes desplazados sostienen que el procedimiento estuvo basado en denuncias sin sustento documental, impulsadas por un grupo de docentes y estudiantes, con la intervención de la inspectora distrital María Virginia Vives y de la inspectora jefa regional Marcela Moré.
Según consta en el expediente, la propia dirección de Educación Artística había indicado expresamente que la investigación debía ser sencilla, realizada por un agente neutral y acompañada por acciones territoriales de mejora, incluyendo una visita institucional previamente acordada. Sin embargo, esto nunca se realizó.
El procedimiento estuvo plagado de irregularidades. Nunca se solicitó documentación para verificar los hechos denunciados. Las decisiones se apoyaron únicamente en testimonios circunstanciales. Según denunciaron fuentes de la comunidad educativa "el verdadero objetivo era dejar vacantes los cargos de conducción para ser ocupados por personas políticamente afines".
Y hay un dato más que genera una enorme preocupación. Quienes participaron de las denuncias hoy ocupan esos mismos cargos que quedaron vacantes y fueron designados sin concursar, dado que las veces que lo intentaron hacer, fueron reprobados. Sólo a través de esta designación es que pudieron acceder a obtener un cargo jerárquico.
Por ello son cada vez más los que sostienen que los docentes desplazados fueron apartados no por incumplimientos comprobados, sino por no responder a la línea política dominante y por haber intentado ordenar situaciones administrativas heredadas de gestiones anteriores.
Mientras tanto, el sumario continúa siendo cuestionado por las numerosas irregularidades que, según denuncian, afectaron todo el procedimiento. Pero el problema ya trasciende a las personas involucradas.
La Escuela de Arte “Liliana Grinberg” de San Nicolás fue durante años una institución reconocida por su calidad académica, por sus proyectos con la comunidad, por sus conciertos, producciones teatrales y actividades culturales que enriquecían la ciudad. El deterioro institucional por la creciente politización de la vida académica promueve un profundo debilitamiento en la formación docente y técnica que allí se brindaba. Es que, cuando una institución encargada de formar a los futuros docentes deja de priorizar la formación académica, la transparencia y la excelencia académica, las consecuencias no quedan dentro de sus paredes: llegan a cada aula donde esos futuros profesores ejercerán.
Por eso es que ahora los docentes cuestionan duramente lo que está sucediendo, y no solamente con la intención de reparar una injusticia sino para que se investigue lo ocurrido, se garantice un proceso transparente y justo y que la Escuela de Arte "Liliana Grinberg" vuelva a ser reconocida por lo que siempre debió ser: una institución pública al servicio de la educación, la cultura y la formación de calidad, y no de intereses particulares. (www.REALPOLITIK.com.ar)