El rubro asegurador pierde puestos laborales y en las empresas se quejan del fraude
Por Antonio D'Eramo
La noticia impactó: Javier Milei suspendió su viaje a la celebración del Día de la Independencia en los Estados Unidos. Sabida es la seducción que le provocan los viajes, sobre todo al país del norte, y más aún cuando no se trata de un festejo más. Este año se celebra el 250° aniversario de la Declaración de la Independencia, nada menos, y además tenía programadas reuniones con empresarios para tratar de atraer inversiones.
Desde el gobierno nacional trataron de hacer control de daños, afirmando que "nunca estuvo confirmado el viaje", algo que nadie creyó, no solo por la devoción de Milei por visitar a sus jefes sino también porque había agenda programada. Otro de los argumentos difundidos es que habría privilegiado "abocarse a la gestión, tras el nombramiento de Diego Santilli". Los mismos que se utilizaron para justificar la cancelación de su participación en la Cumbre del Mercosur. Sin embargo, no se privó de demostrar su sumisión, al ser el primer presidente argentino que concurrió a los festejos que se realizaron en la embajada estadounidense, que organizó el embajador Peter Lamelas. Hubo show musical y discurso del dignatario norteamericano. A Milei le tocó ser uno más de la claque.
Lamelas subrayó la nueva era de “relaciones carnales” entre los EE.UU. y la Argentina, y enfatizó que: "Es ahora el momento de confiar, de invertir en la Argentina, de abrir puertas y cerrar acuerdos, de crear empleos y construir juntos. Estamos con Argentina codo a codo. God bless United States of America, god bless Argentina", concluyó.
¡El rugido de la libertad! 🔥🇺🇸🇦🇷
— Embajador Peter Lamelas (@USAmbassadorARG) July 1, 2026
¡Qué gran honor festejar el 250 aniversario de EE.UU. junto a mi amigo el presidente @JMilei!
Bajo el liderazgo del presidente Trump y del presidente Milei, la relación entre nuestros países nunca ha sido tan fuerte. Make America and Argentina… pic.twitter.com/wUVAVv6uRG
¿A qué se debió la decisión presidencial de suspender su viaje a los EE.UU.? Las filtraciones coinciden en asegurar que Javier Milei está atrincherado, muy enojado y preocupado porque lo están vaciando de poder. Tanto la renuncia de Manuel Adorni como la designación de Santilli fueron decidas en su ausencia del país por su hermana Karina, quien no consigue ni intenta disimular que tiene juego y expectativas propias.
Por si fuera poco, el Círculo Rojo le bajó el pulgar hace rato. Lo quieren como un presidente testimonial, que se limite a convalidar decisiones tomadas por el poder real. Ahora su gobierno está compuesto de manera casi excluyente por cuadros del Pro o ex Pro o más o menos Pro, que obedecen las indicaciones de sus mandantes del establishment, mientras que Karina y Santiago Caputo apuestan a mejorar su propia suerte. La nueva alianza político-económica podría denominarse como “sigueelrumbismo”, esto es, mantener el curso del programa actual pero sin un frontpage tan revulsivo como Milei, quien parece haber hastiado a casi toda la sociedad argentina. Desean convertirlo en un De la Rúa o un Alberto Fernández para el último año de mandato.
Las novedades lo abruman: el dólar comenzó a dispararse, acciones y bonos argentinos cayeron en los EE.UU., se ratificó la caída de los subsidios al consumo hogareño de gas en plena ola polar, siguen apareciendo nuevos entuertos de Adorni, el nuevo vocero mandó a abrigarse dentro de sus hogares a quienes no puedan pagar las tarifas… La rueda gira y sólo trae nuevos motivos de malestar social.
Y por si fuera poco, su principal sostén, su hermana Karina, avanza en la consolidación de un esquema de poder que le permita tomar el control de las decisiones políticas en sociedad con los Menem. Ya terminó de obtener el control de la bancada en el Senado de la Nación Argentina y ahora va por Patricia Bullrich, Santilli se le subordinó y también tiene control parcial sobre la Justicia y total sobre varias áreas de gobierno.
En su aislamiento, Javier Milei está desesperado. Teme, además, por cómo puedan impactarle el curso que seguirán Manuel Adorni y su esposa, Bettina Angeletti. El exjefe de Gabinete anunció que está escribiendo un libro sobre su desempeño político en los últimos años, pero la que preocupa es Bettina: distanciada de su marido y dispuesta a evitar consecuencias judiciales, anunció que ejercería su defensa de manera independiente y con estrategia propia. ¿Hasta dónde podría soltar la lengua y cuánto complicaría a los hermanitos Milei?
El presidente parece haber caído en la cuenta de que no sólo enfrenta un vaciamiento de poder en el presente, sino una amenaza seria de ver comprometida su libertad en el futuro. Sus inconsistencias patrimoniales lo exponen, también, a ser forzado a resignar una candidatura para su eventual reelección.
El rey está desnudo, pero cada vez son más los que ya no aceptan hacerle creer que está vestido de seda. (www.REALPOLITIK.com.ar)