Sábado 4 de julio de 2026

Nacionales

23 puntos mejor que Adorni

Santilli asume la jefatura de Gabinete con 50 por ciento de imagen negativa

04/07/26 | Se trata de un informe técnico de la consultora Zentrix, que elaboró una radiografía del flamante sucesor de Manuel Adorni, Diego Santilli.


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Por:
Adrián González

Los datos surgen del Monitor de Opinión Pública (MOP), un estudio desarrollado por Zentrix Consultora con el propósito de relevar percepciones sociales sobre dirigentes políticos, evaluación económica personal y nacional. En este caso, la consultora extrajo del último relevamiento de mayo, -que incluyó 1.315 casos de las 24 jurisdicciones del país- los datos concernientes la figura del flamante jefe de Gabinete de ministros de la Nación, Diego Santilli.  

 

En primer lugar, asume su cargo con una imagen todavía negativa en el balance general: 50,6 por ciento, pero mejor que la de su predecesor Manuel Adorni (73,6 negativa). Además, el saliente ministro del Interior cuenta con una imagen positiva del 36,7 por ciento y 7,6 “neutra”. En esta línea, según el votante de las legislativas del pasado año, donde Santilli se impuso en la provincia de Buenos Aires, tiene 80,5 por ciento de imagen positiva ente el electorado oficialista, y 80,3 de negativa en los votantes opositores.

“Es, en los hechos, una figura con un nivel de polarización similar al de otros funcionarios del espacio libertario, más allá de venir de un espacio –el Pro– que en teoría podría aportarle un perfil más transversal”, aclararon. Por región, su nivel de apoyo es más alto en el interior del país (40,8 por ciento de imagen positiva) que en los dos bastiones tradicionales del Pro: en CABA llega al 36 y en la provincia de Buenos Aires al 36,2 por ciento, ambos algo por debajo del promedio nacional, aunque con una base de apoyo sólida en las tres regiones.

Quién lo ve bien y quién lo ve mal

Por edad, su evaluación mejora a medida que sube la edad del encuestado: 26,1 por ciento de imagen positiva entre los menores de 40 años, 35,5 por ciento entre los de 40 y 59 años, y 41,1 por ciento entre los mayores de 60 años. “El fenómeno es interesante porque, al hacer el corte por estratos etarios, se observa un patrón exactamente opuesto al del presidente Milei, quien tiene mejor imagen entre los menores de 40 años y peor entre los mayores de 60 años”, indicaron.

“Esto podría leerse como un dato favorable para la llegada de Santilli: al cosechar mejor imagen justo donde al presidente le va peor, podría sumar base y complementar el mensaje oficial en ese segmento”, agregaron. Por sexo, es algo mejor entre varones (39) que entre mujeres (34, con un 54,1 por ciento de rechazo). Pero la diferencia más marcada aparece por nivel socioeconómico: 50,5 de imagen positiva en los estratos altos y un 47,9 en los medios, contra apenas un 25,4 en los bajos. En este último segmento la imagen negativa llega al 62,8, la cifra más alta de cualquier corte de todo el informe.

Las preocupaciones que va a tener que administrar

Más allá de la imagen, Santilli asume con un electorado oficialista que ordena sus prioridades en torno a una lógica de balance y herencia. El ranking lo encabezan las deudas (53,2) seguidas por la corrupción (46,7) y la incertidumbre económica (35,5); el desempleo (32,5) y la inflación (26,6) quedan más atrás. “Es una agenda que mira hacia atrás tanto como hacia adelante: la prioridad no es tanto la urgencia del día a día, sino el pasivo que el gobierno dice estar ordenando. Un marco que, en principio, le da a la nueva jefatura de Gabinete cierto margen para presentar la gestión económica como un proceso en curso, no como una crisis abierta”, analizaron.

Entre los votantes opositores, el orden se invierte casi por completo y la lógica cambia de raíz: la incertidumbre económica lidera (59,4), seguida de ingresos y salario (52,6) y, muy cerca, la corrupción (51,6) –uno de los pocos puntos de coincidencia entre ambos electorados, aunque con intensidades bien distintas–. “A diferencia del electorado oficialista, esta agenda está anclada en el presente inmediato: lo que preocupa no es la herencia ni el rumbo de mediano plazo, sino la incertidumbre sobre qué va a pasar con el propio ingreso de acá a poco. Para Santilli esto implica que buena parte de la oposición no va a evaluar su gestión por el diagnóstico macroeconómico que ofrezca, sino por señales concretas y rápidas sobre el bolsillo”, evaluaron.

El bolsillo, el terreno común

Un punto de contacto real entre ambos electorados es la fragilidad del poder adquisitivo, aunque con intensidades muy distintas. Entre los votantes oficialistas, el 52,5 por ciento llega como máximo al día 20 del mes con sus ingresos, mientras que entre los opositores esa cifra sube al 73 por ciento. La brecha se repite en la percepción sobre el salario: sólo el 25,8 por ciento de los votantes de La Libertad Avanza cree que le está ganando a la inflación, y entre los opositores esa cifra cae a apenas el 0,9.

“La capacidad de ahorro marca la diferencia más nítida de todo el bloque económico: el 18,5 por ciento de los votantes oficialistas asegura llegar a fin de mes y poder ahorrar, contra sólo el 3,9 por ciento entre los opositores. Así, se establece una distancia que muestra que la fragilidad económica no sólo está más extendida entre la oposición, sino que también deja mucho menos margen para proyectar a futuro”, puntualizaron. (www.REALPOLITIK.com.ar)

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