“La sociedad annobonesa necesita apoyo sanitario, educativo y alimentario”
Por Santiago Sautel
El tenor lírico mendocino Mariano Leotta dialogó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre su historia en la música, el camino que lo llevó desde el rock hasta la ópera y el pop lírico, sus presentaciones en el exterior y la importancia del arte como herramienta para emocionar y conectar con las personas. Además, interpretó en vivo dos clásicos del repertorio de Andrea Bocelli, dejando en claro la versatilidad de su propuesta artística.
Leotta recordó que su acercamiento a la música no fue desde la infancia, sino durante la adolescencia, cuando comenzó a tocar la guitarra y a integrar una banda con amigos. En ese recorrido descubrió su voz casi por casualidad y, a partir de allí, inició una formación que terminaría orientándolo hacia el canto académico.
"Comencé de grande, en realidad, de adolescente, digamos que a los 17 años más o menos empecé con el tema de la música", relató. En ese sentido, recordó que empezó a cantar porque el vocalista de su banda tenía problemas de afinación: "Un día le digo 'bueno quiero probar yo a ver qué onda' y bueno ahí surgió que empecé a cantar y era un poquito más afinado".
El artista explicó que ingresó a la Universidad Nacional de Cuyo para estudiar música y que, al no existir aún la carrera de canto popular, optó por el canto lírico. "Me metí en el canto lírico y ahí conocí el mundo de la lírica. Empecé a estudiar canto lírico y hoy por hoy me dedico a eso, pero hago una mezcla entre el lírico y el popular que es el pop lírico", afirmó.
Durante la entrevista, Leotta destacó la importancia de la formación académica y recordó especialmente a quienes marcaron su carrera. Mencionó que continuó perfeccionándose incluso después de finalizar sus estudios universitarios y compartió escenario con destacados intérpretes del género.
"Mi gran maestro falleció este año lamentablemente, Carlos Soria, él fue el que me enseñó todas las bases", expresó con emoción. Además, agregó: "Siempre tratando de tener la experiencia", al referirse a los cursos y capacitaciones que realizó con maestros y directores provenientes de distintos países.
Consultado sobre el espacio donde se siente más cómodo como intérprete, el tenor sostuvo que disfruta especialmente de combinar el rigor técnico del canto lírico con la cercanía de la música popular, una fórmula inspirada en artistas como Andrea Bocelli.
"Creo que la parte donde más me siento cómodo y lo que más me gusta es un poco esto, esta mezcla de la música popular con la música académica, la música lírica", aseguró. Y explicó que esa propuesta le permite conectar con públicos diversos: "Me gusta llegar a la gente, me gusta ir a cantar a fiestas pequeñas".
Leotta también describió las exigencias técnicas de la ópera y el desafío que implica cantar sin amplificación frente a grandes orquestas. "Tenemos que cantar a capela, la voz va sin amplificación dentro de un teatro, entonces tenemos por ahí una orquesta de 70-80 músicos y nosotros tenemos que pasar por encima de ese sonido con la voz", explicó.
Más allá de los grandes escenarios, el cantante confesó que sus presentaciones favoritas son aquellas que se desarrollan en ámbitos íntimos, donde el vínculo con el público es más cercano y las emociones afloran con mayor intensidad.
"La gente la verdad que para mí ese es el mejor público porque lo recibe de una forma totalmente diferente, terminan llorando porque dicen 'me hace acordar a mi padre cuando cantaba'", contó. En ese sentido, agregó: "Es una llegada más directa al público, a la gente y es algo más sincero también".
El tenor también reflexionó sobre el valor que tiene el tiempo que cada persona dedica a escuchar música. "Esa persona que te está escuchando está donando lo más valioso que tiene en la vida que es el tiempo", destacó. Y resumió el espíritu con el que vive su profesión: "Para nosotros los cantantes esto es un trabajo, pero es un trabajo que nosotros disfrutamos... voy, canto y de paso me pagan".
Sobre el final de la entrevista, Leotta agradeció el espacio brindado para difundir la actividad artística y reivindicó el papel de la cultura en tiempos complejos, al considerar que la música puede transformar el estado de ánimo de las personas.
"Hace falta difundir un poco la cultura y a nosotros nos viene muy bien esto de mostrarnos, generar un poquito de arte y regalar también a la gente un momento lindo porque el arte tiene eso que nos une, que nos hace sentir cosas", afirmó.
Finalmente, concluyó con una reflexión sobre el poder sanador de la música: "No hay mal día o un mal día puede solucionarse con cinco minutos de una linda canción". (www.REALPOLITIK.com.ar)