La Scaloneta logró en el Atlanta Stadium una victoria inédita en la historia de los Mundiales: nunca antes una selección había dado vuelta un 0-2 en contra en tan poco tiempo, tal como hizo Argentina a partir de los 34 minutos del segundo tiempo con la arremetida goleadora del Cuti Romero, Lionel Messi y Enzo Fernández, éste último autor del 3-2 final cuando ya corría el tiempo de descuento.
Sin embargo, no fue la única victoria de Argentina en el tramo último de un partido en la Copa del Mundo. Por el contrario, los antecedentes se remontan a casi cien años atrás y se extendieron durante varios de los torneos siguientes.
De hecho, la Selección logró esta proeza ni más ni menos que en su primerísimo partido en un Mundial, aquel 1-0 a Francia en su debut de Uruguay 1930 gracias a un gol que encajó a los 36 minutos del complemento Luis Monti, un jugador que además ostenta un récord de momento inigualable: fue subcampeón con Argentina en ese torneo y campeón de Italia 1934 con el equipo local, único jugador en la historia que logró jugar finales con dos países distintos.
En Inglaterra 1966, en tanto, la Selección venció a España —en lo que fue hasta el momento su único enfrentamiento en Mundiales— por 2-1 gracias a dos goles de Luis Artime, el segundo de ellos a los 34 minutos del segundo tiempo (exactamente el mismo momento que el tanto del Cuti contra Egipto) luego de que los ibéricos habían logrado el empate transitorio.
La épica de Argentina 78 fue insuflada por el 2-0 a Polonia (donde Kempes detuvo un gol con la mano cuando esa acción aún no era sancionable con tarjeta roja, penal que fue atajado por Ubaldo Fillol) y el 3-1 a Holanda en la final. Aunque nada de eso hubiese existido sin la resiliencia del equipo de Menotti en el primer partido, donde comenzó perdiendo ante Hungría a poco del inicio y lo terminó dando vuelta recién a los 38 del complemento con tanto de Daniel Bertoni.
También a los 38 minutos del segundo tiempo fue la extenuante corrida de Jorge Luis Burruchaga bajo el fulminante sol del Estadio Azteca para decretar el definitivo 3-2 ante Alemania que consagró a Argentina campeona de México 86. Cuatro años más tarde se produjo otra carrera inolvidable: la de Claudio Paul Caniggia en Turín que estableció a los 35 del complemento el impesando triunfo ante Brasil por los Octavos de Final de Italia 1990.
Más cerca en el tiempo, Brasil 2014 también nos dejó trabajosas victorias en los momentos agónicos de los partidos con dos golazos: el de Lionel Messi en el tiempo de descuento del encuentro contra Irán por la fase de grupos y el de Ángel Di María a solo dos minutos de la definición por penales frente a Suiza en Octavos de Final. Ambos partidos acabaron 1-0 y fueron cimentando el camino del elenco dirigido por Alejandro Sabella rumbo a la final en el Estadio Maracaná.
Aunque mucho menos recordado que el disputado en tierras brasileras, el Mundial de Rusia 2018 también dejó un instante de desahogo con el gol que el zurdo Marcos Rojo hizo con la cara interna de su pie derecho a los 41 minutos del segundo tiempo para darle a Argentina el 2-1 ante Nigeria que solo así propició la clasificación a la segunda ronda.
¿Cuál será la próxima postal épica de nuestra Selección en un Mundial? (www.REALPOLITIK.com.ar)