El mercado inmobiliario argentino comenzó a mostrar señales de recuperación durante 2026 y volvió a captar la atención de desarrolladores e inversores. Tras varios años marcados por la incertidumbre económica, los especialistas coinciden en que el sector atraviesa una etapa de estabilización, con una mejora gradual en los valores de las propiedades y un contexto macroeconómico que, aunque todavía frágil, presenta indicadores más ordenados.
En ese escenario, Israel Alexis Zaballa López, fundador de One Trade S.A., analizó las oportunidades y los desafíos que enfrenta el inversor que busca posicionarse en Argentina.
De acuerdo con relevamientos del sector, los precios de las propiedades aumentaron entre un 5% y un 8% durante el último año, mientras que las proyecciones estiman una suba de entre 6% y 12% para lo que resta de 2026.
Este comportamiento se explica por un contexto económico diferente al de años anteriores. La desaceleración de la inflación, el mantenimiento del superávit fiscal y la reducción de la brecha cambiaria generaron un escenario más previsible para quienes analizan inversiones de largo plazo.
Sin embargo, la mejora aún no se refleja plenamente en la economía cotidiana, por lo que los especialistas advierten que el proceso de recuperación continúa siendo gradual.

Uno de los rasgos más destacados del mercado argentino es que hoy ofrece mejores perspectivas de revalorización del capital que de rentabilidad por alquiler.
Los desarrollos "en pozo" o a estrenar lideran las expectativas de crecimiento, con estimaciones de apreciación anual que oscilan entre el 9% y el 13%.
En cambio, la renta por alquiler medida en dólares continúa siendo baja, ubicándose entre el 2% y el 4% anual, un rendimiento inferior al de otros mercados de la región.
La diferencia resulta evidente al observar el mercado paraguayo.
Mientras en Argentina la rentabilidad inmobiliaria ronda entre el 2% y el 4% anual, en Paraguay puede alcanzar entre el 7% y el 8%, según datos del sector.
Este escenario explica por qué numerosos inversores argentinos optan por diversificar sus carteras: buscan renta estable en el exterior y revalorización patrimonial dentro del país.
En ese contexto, Alexis Zaballa decidió expandir las operaciones de One Trade S.A. hacia el mercado argentino con el desarrollo Ramada Resistencia, un proyecto hotelero que se llevará adelante en la provincia del Chaco.
Según plantea el empresario, Argentina representa un mercado que requiere prudencia, pero que también ofrece oportunidades difíciles de encontrar en otros momentos del ciclo económico.
Para ello, el modelo propone minimizar algunos de los riesgos tradicionales del país mediante estructuras jurídicas específicas, contratos dolarizados —cuando la normativa lo permite— y vehículos fiduciarios destinados a brindar mayor previsibilidad al inversor.
Mientras gran parte del mercado inmobiliario argentino apuesta a la valorización futura de los inmuebles, One Trade propone un esquema distinto.
Su modelo se basa en ofrecer una renta contractual del 8% anual, administrada por la cadena internacional Wyndham, en lugar de depender exclusivamente del aumento futuro del valor de la propiedad.
Se trata de dos estrategias diferentes para un mismo contexto económico:
El desarrollo elegido por la compañía no es casual.
Resistencia, capital del Chaco, concentra actividad administrativa, empresarial y de eventos durante todo el año, generando una demanda hotelera más estable que otros destinos vinculados exclusivamente al turismo estacional.
Esa característica permite sostener un modelo basado en la ocupación corporativa y en tarifas dolarizadas, reduciendo parcialmente la dependencia del consumo interno.
A pesar del nuevo contexto macroeconómico, el propio análisis reconoce que ningún esquema contractual elimina completamente el riesgo argentino.
La experiencia de las últimas décadas demuestra que las reglas económicas pueden modificarse rápidamente, por lo que cualquier inversión de largo plazo debe contemplar esa posibilidad.
Por ese motivo, la compañía insiste en la utilización de herramientas jurídicas de resguardo y recomienda que cada inversor analice su situación particular junto a profesionales especializados antes de tomar una decisión.
La recuperación del mercado inmobiliario argentino vuelve a plantear una pregunta central para quienes buscan invertir.
¿Conviene apostar a la revalorización futura de las propiedades o asegurar una renta contractual desde el inicio?
Para Alexis Zaballa, la respuesta dependerá del perfil y los objetivos de cada inversor. Sin embargo, sostiene que en un país acostumbrado a atravesar ciclos económicos cambiantes, la previsibilidad contractual puede convertirse en un factor tan importante como el potencial de crecimiento del activo. (www.REALPOLITIK.com.ar)