El analista político Carlos Fara conversó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre las demandas de liderazgo social reflejadas en el deporte, el recambio en la jefatura de Gabinete con el desembarco de Diego Santilli y los complejos armados electorales que se proyectan para la provincia de Buenos Aires.
"La sociedad idealiza en Messi, en Scaloni y en el equipo una serie de características que le gustaría tener en la dirigencia política, pero son dos mundos completamente distintos. A la hora de la realidad, está claro que el poder implica confrontación y conflicto, y esos atributos positivos ideales no necesariamente cuajan con la política cotidiana", señaló Fara al abordar la "fiebre mundialista".
En ese sentido, analizó la estrepitosa salida de Manuel Adorni de la gestión nacional, explicando el fuerte rechazo que generó su figura en la opinión pública. "Adorni quedó para una parte importante de la sociedad como un corrupto indiscutible y para otra como un 'ladrón de gallinas' que ni siquiera supo robar. Fue muy torpe en todas las explicaciones y terminó siendo una persona que la gran mayoría no respeta, ya sea por pragmatismo o por valores", afirmó.
En contraposición a la anterior gestión, el analista destacó el perfil del nuevo jefe de Gabinete, Diego Santilli, como una reivindicación de la política tradicional por parte de Javier Milei. "Santilli es la antítesis. Es un personaje plenamente competitivo que cumple con las características pragmáticas del cargo: profesionalismo político, habilidad, buena comunicación y cintura", remarcó, aunque advirtió que la alta exposición de ese rol siempre puede jugar una mala pasada.
Por último, Fara sorprendió al revelar una de las hipótesis que baraja el entorno de la vicepresidenta de cara a los próximos comicios en el principal distrito electoral del país. "Victoria Villarruel como candidata a gobernadora en la provincia de Buenos Aires es una hipótesis que su equipo considera. Es más fácil armar en una provincia que a nivel nacional", explicó.
Según el consultor, esta estrategia respondería a la lógica de la interna oficialista. "La mejor manera de ajustar cuentas con los Milei es ir a una competencia donde realmente les puedas hacer daño. En la provincia de Buenos Aires se gana por un solo voto, y la dispersión del voto no peronista termina beneficiando estructuralmente al peronismo", concluyó. (www.REALPOLITIK.com.ar)