Roxana Monzón, diputada nacional de Fuerza Patria, conversó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre el fuerte impacto de la crisis económica en la vida cotidiana de los argentinos, denunció el sesgo financiero de las medidas de la gestión nacional en detrimento de la producción y repudió las recientes declaraciones oficiales que justificaron prohibir las banderas de Malvinas en los estadios de fútbol durante el Mundial.
"Escuchamos las barbaridades de un vocero presidencial que vive muy alejado de la realidad de los argentinos. Tenemos nueve de cada diez compatriotas endeudados para comprar alimentos y remedios. Y, según el gobierno, la culpa la tienen ellos por ser 'irresponsables' que no se saben administrar. Es indignante y repudiable", sentenció Monzón al analizar el salto de la inflación, el congelamiento de salarios y el brutal aumento en las tarifas de los servicios públicos.
La diputada criticó la "pata de elefante" del estado ausente para contener a los sectores populares pero sumamente presente para garantizar beneficios extraordinarios al sector bancario. "Lo que hacen con el sistema financiero es un engaño. Le bajan los impuestos a los bancos, que ya han hecho mucha guita, bajo la excusa de subsidiar intereses punitorios de las tarjetas a quienes demuestren estar ahogados. Otra vez les tiran un centro a los grandes capitales", remarcó.
Monzón también dedicó duras palabras para la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, por respaldar las restricciones de la FIFA y catalogar los símbolos patrios como consignas partidarias o provocaciones políticas. "Monteoliva desconoce la Constitución Nacional. Malvinas no es una consigna partidaria, es una causa nacional consagrada en nuestra carta magna. Ninguna bandera que reivindique la soberanía de nuestras islas debería ser prohibida", aseguró.
En esa línea, apuntó contra el trasfondo político detrás de las medidas oficiales: "Si la bandera de Malvinas les molesta más que la ocupación británica, el problema es de ellos. Al gobierno le jode la unión de los argentinos porque ellos se sostienen con la grieta, con el odio y con la división. Y Malvinas es, justamente, el reflejo de la unión de un pueblo detrás de su identidad y su historia viva".
Al evaluar el rumbo productivo, la legisladora alertó sobre la dramática situación que enfrentan las pequeñas y medianas empresas bonaerenses, ahogadas por la caída del consumo y la presión impositiva. "Las pymes están endeudadas y asfixiadas por la misma pata del estado. ARCA les está embargando las cuentas por atrasos impositivos, lo que les impide pagar salarios y proveedores. Esto se traduce directamente en cierres", explicó.
"En la provincia de Buenos Aires están cerrando más de 35 pymes por día, y en los municipios con alta concentración industrial la cifra llega a duplicarse. Es una cadena trágica: el desempleo se dispara, la gente se queda sin cobertura social y satura los hospitales públicos que, a su vez, están desfinanciados porque el gobierno nacional les cortó todos los recursos", describió.
Por último, llamó a dar una discusión profunda dentro de la oposición, priorizando los proyectos colectivos y la autocrítica por sobre los personalismos. "Una vez que podamos hacer una autocrítica sobre las cosas que hicimos mal en el último gobierno para volver a empatizar con la gente, debemos pararnos sobre propuestas claras: la defensa de la industria nacional, de las pymes y el desendeudamiento familiar. Hay cuatro frentes que no debemos abandonar para dar esta pelea: el Congreso, la Justicia, los medios de comunicación y, fundamentalmente, la calle", concluyó. (www.REALPOLITIK.com.ar)