Ley de Tierras: Benetton, Van Ditmar y el modelo de extranjerización de Javier Milei
Por Luciano Barroso
Mateo Compagnucci, referente de la Federación de Cooperativas Federales (FECOFE), conversó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre la crítica situación de las economías regionales tras la decisión del gobierno nacional de desregular el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM). Para visibilizar la problemática y ofrecer una alternativa de consumo, impulsaron un "yerbatazo solidario" en articulación con la Federación Alta Red y comercializadoras locales.
"Hoy la situación es crítica. A los pequeños productores les conviene dejar la yerba mate en la planta y no cosecharla porque están cobrando un 50 por ciento por debajo del costo de producción. Mientras en las góndolas de los supermercados un paquete cuesta entre 4 mil y 6 mil pesos, en origen se está pagando apenas entre 80 y 100 pesos el kilo de canchada. Es un absoluto despropósito", detalló Compagnucci sobre la brecha que estrangula a las familias rurales.
El dirigente explicó que el fin de los precios de referencia del INYM rompió el equilibrio de la cadena: "Al no haber un valor fijado para proteger al eslabón más débil, los grandes pulpos del sector se aprovechan y pagan miseria. Eso destruye las economías regionales y empuja a los productores, en muchos casos de toda la vida, a pensar en el desarraigo e irse a probar suerte a Brasil o Paraguay. Es un problema social, perdemos identidad y territorio".
Frente a este escenario de asfixia, las cooperativas organizaron una venta directa en distintos puntos de la provincia de Buenos Aires, utilizando espacios universitarios y comercializadoras solidarias como "La Justa" en La Plata. "Buscamos revalorizar la intermediación solidaria. Achicamos al máximo la cadena de especulación de los grandes supermercados para garantizar que el dinero de la compra llegue directamente a las familias cooperativistas de Misiones y Corrientes, ofreciendo a la vez un producto de alta calidad y agroecológico a un precio justo para el vecino", argumentó.
La iniciativa, que comenzó el 8 de julio en la UNTREF y pasó por la Facultad de Agronomía de la UBA, concluyó sus jornadas en La Plata con gran respuesta del público en las facultades de Veterinaria e Ingeniería. "La idea es que esto no sea solo una protesta de un día, sino poder instalar de forma permanente estas marcas cooperativas en los centros urbanos", agregó.
Compagnucci también advirtió sobre las consecuencias del achicamiento de organismos científicos y de extensión como el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, clave para el desarrollo agrario. "La estructura federal del INTA, con sus técnicos y profesionales en cada provincia, era fundamental para el acompañamiento tecnológico, la certificación agroecológica y el mejoramiento de los cultivos. Al retirar estos profesionales del territorio, el estado deja absolutamente solos a los pequeños productores", cuestionó.
Por último, anticipó que, dado el éxito y la necesidad imperiosa de los productores, buscarán replicar esta modalidad con otros alimentos de las economías regionales que atraviesan dificultades similares. "El consumo consciente de la gente es una herramienta muy potente. A través de la organización cooperativa, podemos demostrar que hay otra forma de producir y de consumir sin que nos saqueen en el medio", concluyó. (www.REALPOLITIK.com.ar)