Fernanda Pereyra, integrante de la Corriente Nuestra Patria y de la Coordinadora Aníbal Verón, conversó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre el lanzamiento de una campaña internacional con más de 4.000 firmas para exigir la liberación de Milagro Sala, advirtió sobre el delicado estado de salud que atraviesa la líder de la Tupac Amaru tras una década de detención y denunció la persistencia de una persecución judicial y política contra los referentes de los movimientos populares.
"El foro internacional Sovintern asumió la tarea de llevar adelante esta campaña por la libertad de Milagro Sala. Son diez años ya detenida y esto se da en un marco de salud muy complejo. Su médico, el doctor Jorge Rachid, viene advirtiendo en todos los espacios posibles que se encuentra sumamente débil; el cuerpo y la mente van sintiendo el desgaste de la persecución y de las pérdidas familiares que sufrió en este tiempo", detalló Pereyra al referirse a la situación humanitaria de la dirigente.
En ese sentido, la referente popular destacó el alcance global de la iniciativa, que surgió a partir de un encuentro de partidos y organizaciones de izquierda en Rusia. "Reunimos más de 4.000 firmas que incluyen no solo a militantes de a pie y del campo popular argentino, sino también a personalidades destacadas de la política internacional, expresidentes, sindicatos y partidos extranjeros. Es un gesto de solidaridad crucial porque la persecución a quienes transformaron la realidad de sus pueblos no es un problema único de Argentina, sino de toda la región", explicó.
Pereyra también denunció el ensañamiento del poder político jujeño contra el legado social de la organización en la provincia. "La Tupac Amaru sigue funcionando a pesar del constante hostigamiento del gobierno de Jujuy. Gerardo Morales ya no es gobernador, pero la persecución sigue. Todo lo que ella construyó, como las piletas y la infraestructura social, lo hicieron pelota. Vienen a destruir a las organizaciones populares, pero la organización es la que vence al tiempo y siempre habrá un compañero para levantar las banderas", sostuvo.
Asimismo, cuestionó con dureza el rol de las instituciones judiciales en el país y comparó el tratamiento que reciben los dirigentes sociales frente a los responsables de las crisis económicas. "Milagro tiene que estar libre porque dio todo por un proyecto colectivo. Es indignante ver que los verdaderos entregadores de la Argentina, los que nos endeudan y traicionan nuestra bandera, siguen en la calle y nunca pisaron una comisaría. Hay una doble vara en cómo se ejerce la justicia y el poder", sentenció.
Por último, remarcó la importancia de mantener visible el reclamo en una agenda pública que suele ser esquiva a las problemáticas de los sectores vulnerables. "En una Argentina donde pasan tantas cosas todos los días y donde el gobierno avanza destruyendo derechos conquistados desde la ciencia, los sindicatos y los movimientos sociales, era urgente instalar que la 'Flaca' sigue presa. Su militancia sigue de pie para decir que no está sola y que la necesitamos en la calle para seguir construyendo la patria que soñamos", concluyó. (www.REALPOLITIK.com.ar)