La Justicia federal procesó al exgobernador del Chaco y actual senador nacional Jorge Capitanich por su presunta participación en una maniobra relacionada con la adjudicación irregular de más de 3.600 hectáreas de tierras fiscales.
La resolución también alcanzó a la exministra de Ambiente y expresidenta del Instituto de Colonización, Marta Elena Soneira; a su pareja Mauricio Ariel Cian; y a los empresarios Federico Storti, Leandro Nicolás Bessone y Nelson Ariel Pochón.
Capitanich y Soneira fueron procesados como presuntos coautores de fraude contra la administración pública, abuso de autoridad e incumplimiento de los deberes de funcionario público y negociaciones incompatibles. Los cuatro particulares quedaron procesados como coautores de fraude contra el Estado.
El expediente analiza cuatro inmuebles ubicados en el departamento Almirante Brown: dos parcelas de 1.250 hectáreas adjudicadas a Storti y Bessone y otras dos, de 512 y 623 hectáreas, vinculadas a Pochón. Los tres eran socios comerciales de Cian en las firmas Grupo Pampa Agro SRL y Pampa Semillas SRL.
Para el juez, existen indicios de que Soneira intervino en expedientes que beneficiaron a los socios de su pareja sin apartarse pese al posible conflicto de intereses. La resolución sostiene que esa participación, sumada a las coincidencias detectadas en los trámites, permite mantener la hipótesis de un acuerdo para acceder a las tierras.
Uno de los elementos más llamativos aparece en las solicitudes de Storti y Bessone. Ambos presentaron proyectos con párrafos, objetivos, presupuestos y cronogramas prácticamente idénticos. El fallo señala que las dos presentaciones respondían a una misma matriz y sirvieron para adjudicarles terrenos contiguos por un total de 2.500 hectáreas.
La defensa del exgobernador argumentó que su intervención se había limitado a firmar los decretos al final de procedimientos administrativos previamente aprobados. El juez rechazó esa explicación.
Según la resolución, en las adjudicaciones superiores a 300 hectáreas la firma del gobernador no representa una formalidad, sino una condición indispensable para validar la operación y exige un control estricto sobre la decisión. Por esa razón, consideró provisoriamente que Capitanich realizó un aporte necesario para concretar las adjudicaciones.
El magistrado descartó, no obstante, las acusaciones por lavado de activos, enriquecimiento ilícito y malversación de fondos públicos, al entender que no se reunieron los requisitos jurídicos y probatorios para sostener esas figuras.
También dictó la falta de mérito de Sheina Marlene Waicman y Darío Osvaldo Giménez, mientras que Federico Gabriel Soneira y Diego Manuel Soneira fueron sobreseídos definitivamente. (www.REALPOLITIK.com.ar)