Fabricio Di Giácomo, miembro de la Multisectorial Golfo San Matías, dialogó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre la actualidad del avance de las obras para exportar gas licuado y petróleo en el Sur argentino, advirtió sobre el grave impacto ecológico que sufrirá la fauna marina y denunció los mecanismos ilegales y de corrupción que utilizan las corporaciones transnacionales energéticas para cooptar a los funcionarios públicos y modificar las leyes ambientales a su favor.
"Nos explicaron que las corporaciones transnacionales del sector energético tienen millones de dólares destinados a quienes facilitan los proyectos a nivel local y regional. Estos bonos se aplican y se entregan a políticos y funcionarios públicos; si se tiene que modificar una ley, quienes lo hacen tienen una bonificación", señaló Di Giácomo al revelar detalles de cómo opera el sector empresarial en los territorios.
En ese sentido, cuestionó el accionar del gobierno de Río Negro y de los legisladores de la zona atlántica que cambiaron en apenas quince días una histórica ley que protegía al golfo de la contaminación por hidrocarburos. "Se modificó de un día para otro sin consulta previa ni respetar los procedimientos. Es absolutamente ilegal, pero congelan cualquier tipo de demanda colectiva en la Justicia. Es un procedimiento que está embebido en billetes extranjeros", afirmó.
El referente social también relató la traumática experiencia que vivieron los vecinos de San Antonio Este durante la audiencia pública por los buques de GNL, donde se desplegó un desmedido operativo de seguridad. "Cayeron comandos policiales y militares con armas largas y pasamontañas, armaron carpas en el patio de la escuela y vallaron dos cuadras a la redonda. Nadie podía salir de su casa. Te das cuenta de que el discurso del progreso es mentira, porque si el proyecto fuera bueno no tendrían que militarizar un pueblo", sostuvo.
Di Giácomo alertó que la instalación de megabuques de licuefacción alterará de forma irreversible un ecosistema clave donde la ballena franca austral cría a sus crías y donde se encuentra la principal área de desove de la merluza. "Chupan millones de litros de agua marina, la desalinizan y devuelven la salmuera con mayor temperatura y desperdicios tóxicos al mar. Además, emanan gas metano, que es ochenta veces más contaminante que el dióxido de carbono. En unos años podríamos ver un parque industrial arruinando todo el paisaje azul cristalino", describió.
Por último, invitó a la comunidad a sumarse a la campaña internacional que llevan adelante en redes sociales para exigirle a la UNESCO que intervenga en la protección de Península Valdés y el Golfo San Matías. "Estamos juntando firmas y enviando cartas directas para que los organismos internacionales no financien estos proyectos. También damos charlas sobre desinformación climática, porque nos manipulan de forma programada y financiada. Necesitamos ser cada vez más para frenar este ecocidio", concluyó. (www.REALPOLITIK.com.ar)