La disputa comercial por “La Scaloneta”: 43 solicitudes y una marca bajo pedido de nulidad
Por Santiago Sautel
El apodo que identificó a la Selección Argentina dirigida por Lionel Scaloni también desencadenó una carrera comercial. Desde septiembre de 2021, particulares, empresarios y una conocida fábrica de juguetes acudieron al Instituto Nacional de la Propiedad Industrial para intentar registrar distintas versiones de “La Scaloneta”.
Entre ellos estuvo Luciano Miguel Nakis, actual prosecretario general de la Asociación del Fútbol Argentino y dirigente estrechamente vinculado con las selecciones nacionales. En la práctica, es más conocido como el "secanucas" del "Chiqui" Tapia.
El 13 de octubre de 2021, Nakis presentó la solicitud número 4061492 para registrar “La Scaloneta” como marca denominativa en la clase 25. Ese rubro comprende principalmente prendas de vestir, calzado y artículos para la cabeza: desde camisetas y buzos hasta gorras y otros productos de indumentaria.
La presentación de una solicitud, sin embargo, no equivale a obtener la propiedad de una marca. La ley 22.362 establece expresamente que la titularidad y la exclusividad de uso se adquieren con el registro concedido. También dispone que debe presentarse una solicitud independiente por cada clase de productos o servicios que se pretenda proteger.
El expediente del dirigente de la AFA no avanzó sin obstáculos. El 17 de julio de 2023, el área de estudio de fondo del INPI formuló una “vista” contra la solicitud de Nakis, fundada en los incisos d y e del artículo 3 de la ley de Marcas. La observación quedó publicada en el Boletín de Marcas del 2 de agosto de ese año.
Según un análisis jurídico del caso, el examinador consideró que “La Scaloneta” podía inducir al público a una interpretación equivocada acerca del origen de la indumentaria y que su utilización podía afectar la buena fe comercial o las buenas prácticas mercantiles.
La consulta actual del INPI le asigna al expediente la resolución 105713, estado “N” y ninguna fecha de vencimiento. Por lo tanto, Nakis no debe ser presentado como dueño de “La Scaloneta” ni como titular de un registro vigente.
Presentar una solicitud es un acto legal y, por sí solo, no demuestra ninguna irregularidad. El interés periodístico surge de otro lugar: un alto dirigente de la entidad que gobierna el fútbol argentino intentó proteger comercialmente el apodo de la Selección para vender o distinguir productos de indumentaria, sin que en la documentación relevada aparezca una autorización de Lionel Scaloni o de la propia AFA.

Nakis no fue el primero.
El 15 de septiembre de 2021, casi un mes antes, Leonardo Nacif, director de Grupo Medicap, había solicitado “La Scaloneta” para la clase 33, correspondiente a vinos y otras bebidas alcohólicas distintas de la cerveza.
Ese pedido fue finalmente denegado el 1 de marzo de 2024, mediante la resolución 102732. El examinador entendió que la denominación remitía inequívocamente al apodo construido sobre el apellido de Lionel Scaloni y que su utilización sin autorización podía representar un aprovechamiento comercial del nombre del entrenador.
La secuencia continuó rápidamente:
El 1 de noviembre de 2021, Juguetes Rasti SA presentó “La Scaloneta” para juguetes;
El 2 de noviembre, Cristian José Romero la pidió para bebidas;
El 10 de noviembre, el mismo Romero la solicitó para servicios gastronómicos;
Desde el 26 de noviembre, Alejandro Guido Viggiano inició una batería de expedientes en numerosos rubros.
En apenas dos meses, el término ya había sido requerido para vinos, indumentaria, juguetes, bebidas, gastronomía, joyería, artículos de cuero, publicidad, telecomunicaciones, transporte y entretenimiento.

El nombre que más se repite en el relevamiento es el de Alejandro Guido Viggiano. Entre noviembre de 2021 y julio de 2022 presentó: ocho solicitudes denominativas por “La Scaloneta”; veinte solicitudes mixtas por “Scaloneta”; una solicitud denominativa adicional por “Scaloneta”.
En total fueron 29 expedientes, distribuidos en 21 clases distintas. Viggiano intentó abarcar casi la mitad de las 45 categorías del nomenclador marcario: joyería, relojes, cuero, juguetes, publicidad, seguros, negocios inmobiliarios, telecomunicaciones, turismo, indumentaria, electrónica, vehículos, productos impresos, artículos para el hogar, textiles, cosmética, alimentos, bebidas y muebles, entre otros.
El número de solicitudes no significa que haya obtenido 29 marcas. Como el régimen exige una presentación separada para cada clase, lo que muestran los expedientes es la amplitud de la estrategia comercial que pretendió desplegar.
Uno de los detalles más llamativos está en la clase 25. Nakis había solicitado “La Scaloneta” para indumentaria en octubre de 2021. Viggiano presentó una solicitud por la misma denominación y en la misma clase el 22 de febrero de 2022. Las resoluciones que hoy aparecen en la base son consecutivas: 105713 para Nakis y 105714 para Viggiano.
La solicitud de Viggiano recibió observaciones fundadas en los artículos 3, incisos a, d y e, de la ley de Marcas.
Este medio no logró encontrar documentación pública que permita vincular societaria o comercialmente a Viggiano con Nakis, la AFA o las empresas relevadas alrededor del dirigente. Deben ser presentados, por ahora, como solicitantes independientes que intentaron registrar denominaciones prácticamente idénticas.
Ninguno de los 29 expedientes de Viggiano aparece como concesión vigente en la búsqueda actual.


Entre los 43 resultados existe una sola fila que aparece con estado “C”, número de registro y fecha de vencimiento. Se trata del expediente 4069452, presentado el 2 de noviembre de 2021 por Cristian José Romero para registrar “La Scaloneta” en la clase 32. El INPI concedió la marca el 24 de agosto de 2023 bajo el número de registro 3429162, con vencimiento previsto para el 24 de agosto de 2033.
El titular consignado es Cristian José Romero y no debe confundirse con el futbolista de la Selección.
La clase 32 comprende principalmente cervezas, aguas, bebidas sin alcohol, jugos, bebidas energéticas y preparaciones para elaborar bebidas. No incluye, en términos generales, vinos ni otras bebidas alcohólicas comprendidas en la clase 33.
Romero también solicitó “La Scaloneta” para la clase 43, relacionada con restaurantes, bares y servicios de provisión de alimentos y bebidas, pero esa segunda solicitud no aparece vigente.
La concesión obtenida por Romero tuvo posteriormente una derivación importante. El Boletín de Marcas del 13 de agosto de 2025 publicó la apertura de un procedimiento de nulidad de marca registrada contra el registro 3429162, “La Scaloneta”, clase 32. La notificación dio traslado al titular por un plazo de quince días hábiles.
El aviso público no identifica a la persona o entidad que promovió la nulidad ni permite conocer sus argumentos. REALPOLITIK tampoco encontró en los boletines públicamente indexados una resolución posterior que indique si el pedido fue aceptado o rechazado.
La apertura del procedimiento no significa que la marca haya sido anulada. De hecho, la consulta actual que dio origen a este relevamiento todavía muestra el registro con estado “C” y vencimiento en agosto de 2033.
El dato, sin embargo, introduce una situación singular: la única concesión vigente que aparece entre los 43 resultados fue cuestionada mediante un procedimiento destinado a dejarla sin efecto.
Otra historia particular es la de Juguetes Rasti. La empresa presentó en noviembre de 2021 una solicitud para registrar “La Scaloneta” en la clase 28, correspondiente a juguetes, juegos y artículos deportivos. En abril de 2023, el INPI formuló una observación contra el pedido, fundada en el artículo 2, inciso b, de la Ley de Marcas. La solicitud tampoco aparece actualmente como una concesión vigente.

Eso no impidió que el producto llegara a las jugueterías. La propia compañía informó que lanzó una línea denominada “La Scaloneta” antes del Mundial de Qatar y que comercializó alrededor de 16 mil unidades durante el primer año. En 2024 reeditó la colección y aseguró haber vendido una cantidad similar.
El caso sirve para distinguir dos situaciones: comercializar un producto con una denominación y obtener un derecho marcario exclusivo sobre ella no son necesariamente lo mismo.

El intento de aprovechar comercialmente el término continuó después del Mundial de Qatar. La base registra solicitudes para: “La Scaloneta”, con una letra E inicial; “El Gran Juego de la Scaloneta”; “Scaloneta voluntad solidaria”; “La Scaloneta Beer Truck”; y “Scaloneta Mundial – ScalonetaMundialOK”.
Esta última fue presentada el 12 de junio de 2026 por Juan Pablo Sánchez Vera para servicios de la clase 41, relacionados con entretenimiento, actividades culturales y deportivas. Es el expediente más reciente de la lista y todavía figura sin resolución.
En el caso de “El Gran Juego de la Scaloneta”, el pedido fue denegado en 2023. El examinador entendió que la expresión podía involucrar el nombre o seudónimo de una persona sin el consentimiento correspondiente.
La búsqueda muestra una paradoja. “La Scaloneta” identifica popularmente al equipo dirigido por Lionel Scaloni y está asociada de manera directa con la Selección Argentina. Sin embargo, entre los 43 expedientes consultados no aparece la AFA, Lionel Scaloni ni una sociedad controlada por ellos como titular asignado.
Aparecen, en cambio, un dirigente de la propia AFA, una fábrica de juguetes, varios particulares y, sobre todo, un solicitante que promovió 29 expedientes para abarcar casi todos los mercados imaginables.

Nakis buscó proteger la denominación para indumentaria. Rasti intentó hacerlo para juguetes. Nacif la pidió para vinos. Romero consiguió registrarla para bebidas. Viggiano procuró extenderla desde la joyería hasta el entretenimiento.
La carrera por “La Scaloneta” demuestra cómo un apodo construido alrededor de la Selección se convirtió, casi inmediatamente, en un activo comercial disputado fuera de la cancha. (www.REALPOLITIK.com.ar)